Pussy Galore*

Posted by : Le poinçonneur | 6 sept. 2009 | Published in


Título referente para todos los incondicionales de la saga, Goldfinger fue estrenada en 1964 en plena consolidación del personaje creado por Ian Fleming y galanamente encarnado por el infalible Sean Connery. Al margen del villano -soberbio Gert Frobe- y el delicioso Aston del protagonista, la cinta transcurre con trepidación entre lingotes de oro, Rolls-Royces kiláticos y bombines cortacuellos -inolvidable Harold Sakata-. Para la historia queda.

Empero, lo más memorable de Goldfinger no es nada de lo anteriormente expuesto. La auténtica esencia del filme cimbrea en las formas de Pussy Galore, la rubia capitana de un equipo de aviadoras -tan bravías como descaradamente sáficas- que irrumpe en el último tercio de metraje al mando de sus amazonas con la intención de impedir el éxito de la misión del siervo de Su Graciosa Majestad.

Exquisita, malvada, erótica, matadora. Hecha carne por la británica Honor Blackman, la Galore -Pussy, lúbrico patronímico- golea en prestancia y contundencia a la mema Honey Ryder que Ursula Andress pergeñó en Agente 007 contra el Dr. No. Al final, los más imprudentes entenderán que es Bond quien doma a su rival, cuando, en el fondo, y como es natural, no es sino al revés.

Hoy día, la irregular Andress sigue viviendo de rentas por aquello de ser la primera, mientras que a la muy superior Blackman sólo la recordamos los connaisseurs.

Hay que joderse.

*Inicio aquí una serie de artículos en los que repasaré a alguna de las más desarmantes partenaires que los distintos agentes 007 han ido disfrutando a lo largo de la serie. Imprescindibles en mi educación erótica y sentimental, qué menos que dedicarles unas líneas a modo de agradecimiento.

FOTO: MGM/DANJAQ/UA.

(2) Comments

  1. Alex said...

    Y qué me dices de ese cuerpo de mujer asfixiado en oro (dermicamente hablando). Pocas veces vi una imagen tan sexy. Honor Blackman es uno de esos desperdicios habituales en el cine. Y "Goldfinger" una de las mejores y más ignoradas películas de la serie Bond. La de veces que habré soñado con asaltar Fort Knox.

    6 de septiembre de 2009, 20:33
  2. Le poinçonneur said...

    Existen varias fases en el universo Bond. Probablemente, la más auténtica y fleminguiana fuera la primera, la de Connery. Yo, sin embargo, tengo debilidad por el camp absoluto del período Moore, a quien no cejo en reivindicar.

    Craig, actualmente, ha devuelto al personaje a las alturas, y, a mi modo de ver, lo hace francamente bien. Y no olvidemos a Judi Dench, que aporta mucho.

    Y sí, Shirley Eaton bañada en oro parecía un Ferrero Rocher :)

    6 de septiembre de 2009, 20:48