Los cuatrocientos golpes

Posted by : Le poinçonneur | 26 sept. 2009 | Published in


El sueño de Antoine Doinel era ver el mar.

No le faltaba razón.

(2) Comments

  1. Alex said...

    Antoine Doinel soy yo. En mi viejo churroblog dediqué cinco parpadeos a su historia de amor con Christine. Que injusto es que se tuerza lo que ya nació torcido.

    Goddard consideraba a Truffaut un director pedestre. El carecer de estudios universitarios y su éxito con las clases medias-bajas le sirvió de cobertura al esnobismo del intelectual. Sin embargo, nunca he bostezado viendo una de las pelis de Truffaut... con las de Goddard... buff, la tira de veces.

    27 de septiembre de 2009, 17:04
  2. Le poinçonneur said...

    La verdad es que a Godard no lo domino, pero lo mío con Truffaut es incondicional. El cine por el cine: decir lo que le da la gana, como le da la gana, y que todo sea asombrosamente creíble.

    Tengo pendiente colgar los títulos de crédito de "Los cuatrocientos golpes". Esos planos de la Torre Eiffel tras los edificios me parecen bellísimos. Ay, París...

    27 de septiembre de 2009, 20:48