Rent*

Posted by : Le poinçonneur | 21 dic. 2012 | Published in

 
You dress me up, I'm your puppet.
You buy me things, I love it.
You bring me food, I need it.
You give me love, I feed it.
 
And look at the two of us in sympathy
with everything we see.
I never want anything, it's easy:
you buy whatever I need.
 
But look at my hopes, look at my dreams,
the currency we've spent.
I love you, you pay my rent.
 
You phone me in the evening on hearsay
and bought me caviar.
You took me to a restaurant off Broadway
to tell me who you are.
 
We never-ever argue, we never calculate
the currency we've spent.
I love you, you pay my rent.
 
I'm your puppet,
I love it.
And look at the two of us in sympathy
and sometimes ecstasy.
 
Words mean so little, and money less
when you're lying next to me.
 
But look at my hopes, look at my dreams,
the currency we've spent.
I love you, you pay my rent.

Liza Minnelli, Sony Music. Original de Neil Tennant y Chris Lowe.

*Lanzado en 1989 -como recordarán mis fanses protocuarentones-, Results significó
 el acercamiento -puntual, lamentablemente- de la diva Minnelli al pop sintetizado,
 vía el incontestable concurso de los Pet Shop Boys. Trátase, huelga decir, de uno
 de mis discos de cabecera, siendo la descarnada Rent, quizá, su corte más señero.
Zambúllanse a la de ya. No se arrepentirán.

Delirios

Posted by : Le poinçonneur | 17 dic. 2012 | Published in

Como he comentado por aquí en algunas ocasiones, conozco, por razones biográficas, lo que es la vida estadounidense -hablo de la USA profunda- en su cotidianeidad más descarnada. Es por ello que, como, encima, el país me gusta -la gente, a veces no tanto-, me canso de luchar contra los molinos aprioristas en las discusiones que tan a menudo dedicamos por aquí a los del otro lado del charco.

En Estados Unidos -al menos, en gran parte de su territorio-, la cultura de las armas está tan extendida como aquí la del carajillo. Para un yanqui medio, no hay nada más normal que apelar a la gravedad del Colt ante cualquier situación de riesgo, sea real o imaginada.

Deriva todo ello de la asunción nacional del pueblo elegido, de una formación como Estado basada en comunidades pequeñas y aisladas unas de otras, y de las rémoras que la Guerra Fría se empeñó en dejar a su marcha, hace más de veinte años.

Sazonen todo ello con un pensamiento ultraderechista, religioso y anarca que predica la desconfianza hacia todo bicho viviente -empezando por el inquilino de la Casa Blanca, negro a la sazón- y que deja en manos del ciudadano medio el derecho-deber de defender su familia y su property. Rematen con un lobby armamentístico que mueve miles de millones de dólares y que está más que interesado en mantener un status quo basado en el miedo al próximo y al diferente.

Los vecinos de Nancy Lanza, la madre del asesino de Connecticut -también abatida por su propio hijo- la describen como una vecina amable y una progenitora abnegada y solícita. Tenía, empero, un debe: un juego de armas de fuego -incluyendo rifles de asalto- de fácil acceso para un chaval con una mente perturbada. El resto, por sabido, no debe removerse, en señal de respeto a las víctimas.

Que una madre confunda educar con adiestrar en el tiro a sus hijos demuestra hasta qué punto la todavía primera potencia mundial basa sus fundamentos en pólvora pura. Otro día les cuento el escalofrío que siento cada vez que los neocon de estos pagos propugnan y amagan con importar los delirios de allá: no se extrañen que, en nada, en alguna tertulia cavernícola se defienda por aquí la venta libre de armas. El TDT party, que lo llaman.

Some men are coming to kill us. We're gonna kill them first

Posted by : Le poinçonneur | 5 dic. 2012 | Published in


Por política de empresa, suelo ser bastante escéptico hacia los reboots, esas nuevas interpretaciones de clásicos del cine de acción que se han puesto tan de moda últimamente. Los Batman de Nolan me resultan soporíferos -me falta ver el tercero-, y tiemblo ante el Superman que prepara el mismo tipo, delegando esta vez la dirección a Zack Snyder. Básicamente, la receta consiste siempre en lo mismo: convertir a un héroe antaño cascabelero en un ser atormentado, taciturno y pollicorto, dando pátina de trascendencia a lo que jamás la tuvo.

Es por ello que la revisitación de James Bond que hace Sam Mendes en Skyfall pudiera resultar tan peligrosa: casas desvencijadas, pasados atribulados, parajes escoceses y relaciones materno-filiales entre asesinos. Mas Mendes, vencedor, consigue en su reboot hacer palmear al fanático que llevo dentro, obsesionado como estoy con double O-seven desde mi más tierna infancia.

Hay que afrontarlo: Craig -chínchate, Connery- es el mejor intérprete que hasta la fecha ha conocido el siervo de Su Graciosa Majestad, y el ex de la Winslet consigue acercar la saga a lo inédito, convirtiendo al producto en cine de autor sin restarle un ápice de contundencia. Hay que agradecer, empero, el concurso de una Judi Dench que hace olvidar cualquier antecedente masculino en la cúpula del MI6. Sazonen la cosa con un Albert Finney incombustible y una Naomie Harris que dará -está dando- mucho que hablar, y que conste que me callo los spoilers.

Me rindo a la evidencia: tanto como detesto a Javier Bardem en lo personal -¿es posible señor más cansino?- tengo que alabarlo en lo fílmico. Su Silva está a la altura de los mejores villanos de la serie -viénenme a la memoria Michael Lonsdale, Telly Savalas o Christopher Walken-, y como lo que es, es, quede aquí mi pleitesía.

Skyfall, amigos, es, en suma, un filme impecable que sentará cátedra, y que rivaliza con la nunca suficientemente reivindicada Agente 007 al Servicio Secreto de Su Majestad por adjudicarse el título de cumbre de la franquicia. Corran a verla.

El chico de los túneles en las orejas

Posted by : Le poinçonneur | 29 nov. 2012 | Published in


-Recuerdo que la noche anterior había llovido muchísimo.

-¿Y qué tiene eso que ver con nosotros? ¿Ahora hablamos del tiempo?

-Pues aunque no lo creas, mucho. Yo siempre he creído que el clima es una proyección de nuestro estado de ánimo, que podemos forzar que llueva o que salga el sol.

-Anda, ¿cómo las tribus indias? Qué gracia. Tienes unas ideas muy extrañas.

-Bueno, en realidad también lo recuerdo por otra razón. Cuando entraste en la sala llevabas unas de esas botas que ahora os gustan tanto a las tías poneros en cuanto caen cuatro gotas.

-¿Las katiuskas?

-Sí, como se llamen. Siempre me han parecido ridículas, es como si os hubiera dado un ataque de infantilismo y anduvierais como locas a la caza de un charco en el que meteros.

-Muchas gracias.

-No me entiendes. Eso es lo que te quería explicar, que algo que siempre me ha reventado en las demás tías, en ti me pareció un detalle adorable. ¿Qué raro no?

-Tan raro como tus teorías, chico de los túneles en las orejas.

-¿Por qué me llamas así? No habías vuelto a hacerlo desde que nos conocimos.

-¿Te refieres al mismo día en que el tú me bautizaste como la mujer madura?

-¿Me lo vas a recordar toda la vida? No sabía cómo te llamabas y, bueno, eras la mayor del grupo.

-Sí. Y bastante más mayor. No seas tan prudente.

-Espera.

-¿Qué pasa?

-Un viejo que se me ha sentado al lado y no para de hablar solo. Dice no se qué de la gente que roba y que se deberían morir de cáncer.

-A lo mejor es un yayo-flauta.

-No tiene pinta. Más bien parece que no está bien de la olla.

-¿Y quién lo está?...Te voy a dejar.

-Espera. Déjame ir a verte.

-Te he dicho que no. No me encuentro bien. Creo que estoy incubando algo. Hasta puede que tenga fiebre.

-Si me dejaras, yo podría hacerte sentir mejor.

-Qué procaz eres, jovencito.

-¿Ya estás otra vez con eso? ¿Cuándo me vas a tomar en serio?

-Es mejor así. ¿No crees? Además, estoy enferma, ¿es que no lo entiendes?

-Eso a mí no me importa.

-Pero a mí sí. Y no me envíes más mensajes.

-Espera. Es mi parada. ¿Seguimos luego? Por favor.

-….

El chico de los túneles en las orejas guarda el móvil en el bolsillo del pantalón y salta del vagón. El tren se aleja envuelto en estridentes pitidos, que la profundidad del túnel transforma en carcajadas.

Mira su reloj. Se le ha hecho tarde. Acelera el paso y en tres zancadas alcanza el ascensor. Consigue colarse en su interior robándole el sitio a un hombre de traje anticuado y que apesta a Floïd, al que ni ha visto.

Una vez en la calle, se ata la larga melena en una cola que oculta bajo la espalda de la americana. Saca una corbata del bolsillo y, sin dejar de caminar, se la anuda al cuello de la camisa.

El escaparate de la tienda señorea el edificio de esquina a esquina. El anuncio sigue en la vitrina. Sin darse tiempo a dudarlo, empuja la puerta y entra, perseguido por el canturreo chillón de la campanilla.

El resto ha sido fácil. El encargado se ha mostrado reticente sólo al principio. La imagen, blablablá, un negocio conservador, más blablablá. Pero él siempre ha sabido lo que la gente necesita oír y el esparadrapo con el que le ha prometido cubrir sus lóbulos ha terminado de persuadirlo.

Después han caminado juntos hasta la puerta, y mientras se deshacía en alabanzas hacia el escaparate –por supuesto obra del encargado- le ha ayudado a retirar el anuncio. No lo lamentará blablablá, mañana a la misma hora, más blablablá.

Solo ya en la calle ha notado una vibración en el muslo. Con la sonrisa todavía en los labios, ha rebuscado en su bolsillo hasta rescatar el móvil y comprobar que había un mensaje nuevo.

-La fiebre me ha ayudado a verlo todo con más claridad. No me busques ni me llames más. He bloqueado tus mensajes.

El chico de los túneles en las orejas vuelve a guardar el móvil y camina hasta la esquina. Entonces siente que le falta el aire. Se palpa el cuello y sus dedos topan con la presión de la corbata. Deshace el nudo, se la arranca del cuello y la arroja a una papeleta. Mucho más ligero, reemprende el camino.

Un trueno estalla a sus espaldas. Las primeras gotas de lluvia lo alcanzan antes de entrar en el metro.

TEXTO: MARIBEL RUIZ.
FOTO: CRISTINA COSTALES.

Cool cars (11): Porsche 959

Posted by : Le poinçonneur | 25 nov. 2012 | Published in

Murga de los currelantes*

Posted by : Le poinçonneur | 23 nov. 2012 | Published in

 
Ay, Señor,
la que armaron,
la que liaron
con la salía
de la masonería
y la subversión.
La pelota, los toros,
la lotería y las quinielas,
el Seílla, las letras,
el televisor.

Do you speak english?,
el turismo sofico renta.
Los alemanes,
bombas en Palomares
vaya por Dios.
Y ahora con el destape
de teta y trota,
los camuflajes.
Las serpientes con traje
de santurrón.

Y es que las dentauras
ya no están duras
pa estas huesuras,
y llega la rotura
y el personal
que asentao endiquela
como se jala
de carca a carca
mientras cuecen las jabas
suelta el cantar.

María,
coge las riendas de la Autonomía.
Marcelo,
que los paraos quieren currelo.
Manuel,
¿con el cacique que vas a hacer?
Pues le vamos a dar con el
tran, traca, tran, pico pala, chimpun
y a currelar, para pa, para pa, para pa pa pa.

Esto es la murga
de los currelantes
que al respetable
buenamente va a explicar
el mecanismo tira palante
de la manera más bonita y popular.
Sacabe el paro y haiga trabajo,
escuela gratis, medicina y hospital.
Pan y alegría nunca nos falten,
que vuelvan pronto los emigrantes
haiga cultura y prosperidad.

Maroto,
siembra la tierra que no es un coto.
Falote,
que ya esta bien de chupar del bote.
Ramón,
hay que acabar con tanto bribón.
Pues le vamos a dar con el
tran, traca, tran, pico pala, chimpun
y a currelar, para pa, para pa, para pa, pa pa.

Esto es la murga
de los currelantes
que al respetable
buenamente va a explicar
el mecanismo tira palante
de la manera más bonita y popular.
Sacabe el paro y haiga trabajo
escuela gratis, medicina y hospital.
Pan y alegría nunca nos falten,
que vuelvan pronto los emigrantes
haiga cultura y prosperidad.
 
Carlos Cano, Sony Music.
 
*Quién le iba a decir a mediados de los setenta al nunca suficientemente reivindicado Carlos Cano que su luego emblemática Murga de los currelantes sería, casi cuarenta años después, más actual aún que en el momento de su composición. Sería para reír si no fuese para llorar.

Marcando el camino*

Posted by : Le poinçonneur | 18 nov. 2012 | Published in



*En absoluta primicia, imágenes de Artur Mas en el último mitin de Convergència i Unió. Exclusiva mundial de este libelo.

VÍDEO: PARAMOUNT.

Los de siempre

Posted by : Le poinçonneur | 13 nov. 2012 | Published in


A mí una de las cosas que me fascinan de la homosexualidad es su poder para encabritar, inquietar y acojonar a los de siempre, los que se encabritan, inquietan y acojonan ante cualquier hoja que se mueva sin su dictado y aquiescencia. Reconozco que yo cotilleo sobre el asunto si me entero de que algún conocido entiende, como, imagino, también cotillearía si, siendo gay, alguien de mi entorno entendedor se cambiara a la otra acera. No pasa la cosa de ahí: también chafardeo sobre las costumbres de mis pares heterosexuales. Soy hijo de mi madre y sobrino de mis tías: can't help about it.

Que me divierta saber con quién se acuesta cada cual no implica, empero, que lo juzgue. La libertad última de este mundo consiste en encamarse con quien a uno le plazca, dar o tomar, ofrecer o recibir. Disfrutar, en suma.

Como todos Vdes. saben, a los de siempre les encabrita, inquieta y acojona que un señor penetre a otro, o que una dama le haga un cunnilingus a una congénere. Ya no les digo nada si, encima, esos degenerados y degeneradas pretenden legalizar su situación y acceder a los mismos derechos que yo mismo poseo en tanto que heterosexual casado y comme il faut.

El reciente fallo del Constitucional sobre el infame recurso que en su día presentó el PP en relación al matrimonio homosexual ha sido objeto de celebración por quien esto escribe así como por su círculo más próximo. También, como es natural, por millones de personas de bien. No me atreveré en ningún caso a calificar de gente de mal a quienes lo han condenado, pero sí que se me antoja que tienen, al menos, un problema: el terror a la diferencia. Mal asunto.

Déu és amor

Posted by : Le poinçonneur | 6 nov. 2012 | Published in



Aquéllos de mis lectores que no teman al catalán en tanto que idioma -en tanto que individuo, échense mano a la cartera cuando nos vean aparecer- podrán conocer, clicando en el enlace superior, a Maria Victòria Molins, entrevistada para la ocasión por Albert Om en su casi siempre impecable El convidat.

Maria Victòria es una monja teresiana que, tras conocer de primera mano la pobreza nicaragüense de primeros de los ochenta, e influenciada por la Teología de la Liberación -¿acaso puede haber otra?-, decidió salir del convento y consagrar su existencia a pobres, excluidos y desgraciados de toda índole. Despreciando el boato de los purpurados -siempre hombres, ya se sabe que para la Iglesia la mujer sirve para no demasiado-, ella, a sus incombustibles 76, predica el Evangelio de la forma más ajustada a la práctica de Jesús de Nazaret.

Molins, es, en suma, y como podrán ver, una de esas razones por las que los ateos, a veces, nos lamentamos de serlo. A sus ojos de felicidad me remito: la dicha del generoso.

Brindo por ella. Contrabrindo -si permitiéseme el palabro- por tantos a quienes debería caérseles la cara de vergüenza. Cosa, empero, imposible: para ello, deberían tener tanto cara como vergüenza, y témome que incumplen una de las dos condiciones.

H.

Posted by : Le poinçonneur | 27 oct. 2012 | Published in


Como el curso pasado, la presente temporada volverá a contar con Vosotras, la sección-homenaje al sexo femenino compuesta y trufada de instantáneas de lectoras de este su cuadernillo. Si a alguna de Vdes., anónima o habitual, se le antoja participar, remítame su gentil instantánea a petittrou2009@hotmail.com. Se publicará, como es natural, obviando su nombre, que quedará reducido a una letra tan sugestiva como la H. referida al bombón que preside estas líneas.


FOTO: TXUS GARCÍA.
.

Città vuota

Posted by : Le poinçonneur | 25 oct. 2012 | Published in



Haciendo caso omiso nuevamente de mi constitución cardiópata, no puedo sino ponerme repetidamente el spot que la divina Casta acaba de estrenar para Dolce & Gabbana al son de los acordes de la eterna Mazzini. Yo persevero, y si falleciere, pues se me toman un gintoniquito a mi salud.

Brucia la terra*

Posted by : Le poinçonneur | 18 oct. 2012 | Published in

 
Brucia la luna n'cielu
e ju bruciu d'amuri.
Focu ca si consuma
comu lu me cori.
 
L'anima chianci,
addulurata.
Non si da paci,
ma cchi mala nuttata.
 
Lu tempu passa,
ma non agghiorna.
Non c'e mai suli
s'idda non torna.
 
Brucia la terra mia,
e abbrucia lu me cori.
Cchi siti d'acqua idda,
e ju siti d'amuri.
 
Acu la cantu
la me canzuni,
si no c'e nuddu
ca s'a affacia
a lu barcuni.
 
Nino Rota, Paramount Pictures.
 
*Conversaba hace escasos momentos vía Facebook con una amiga in crescendo -hoy me la comería, pero menos que mañana- a propósito de nuestra común filia por la trilogía de El Padrino, contenedora, como saben, de al menos una o dos de las mejores películas de la historia del cine. Hora es ya de dedicar a mi amiga -y a todos Vdes.- la exquisita y apócrifa composición tradicional siciliana que el colosal Rota pergeñó para Francis Coppola, y que fue incluida en la tercera entrega, once años después del fallecimiento de su autor. Gócenla como se goza lo áurico: con desenfreno.
 
IMAGEN: PARAMOUNT.

La Déesse salvatrice*

Posted by : Le poinçonneur | 17 oct. 2012 | Published in


Hacia las 19:30 horas del viernes 22 de agosto de 1962, finalizado el Consejo de Ministros semanal, una fila de chóferes uniformados espera, en la explanada del Palacio del Elíseo, a que sus ilustres pasajeros ocupen sus berlinas. De entre ellos, los más señeros son el general Charles de Gaulle, presidente de la V República, e Yvonne, su esposa desde hace más de cuarenta años. La pareja presidencial se acomoda en el asiento trasero del Citroën DS negro, matrícula de París 5249 HU 75. En los delanteros, el gendarme Francis Marroux -que oficia de chófer- y el coronel Alain de Boisseu, ayuda de cámara del Presidente y yerno del matrimonio.

Escoltado por motoristas y un segundo Citroën idéntico, el automóvil sale del Elíseo a toda velocidad en dirección al aeródromo de Villecoublay, donde espera el helicóptero que trasladará al matrimonio a su residencia de fin de semana en Colombey-les-Deux-Églises. La comitiva sale de París por la Puerta de Chatillon para tomar la carretera nacional 306.

A menos de nueve kilómetros, a la altura de la subcomuna de Petit-Clamart, doce hombres esperan, distribuidos en diferentes vehículos. En un Simca 1000 aguarda Jean-Baptiste Bastien-Thiry, un joven teniente coronel del Ejército del Aire. Alain de la Tocnaye, descediente de una familia de rancio abolengo, está instalado en un Citroën ID. Lo acompañan Georges Watin y Jacques Prévost. Cinco hombres más esperan en una furgoneta Renault Estafette; otros tres, en un Peugeot 403. Todos ellos, armados con pistolas, explosivos y fusiles ametralladores, forman parte de la terrorista Organisation de l'Armée Secrète -OAS-, un grupo de militares de extrema derecha que se la tiene jurada a De Gaulle por haber concedido la independencia a Argelia.

La caravana presidencial arriba a Petit-Clamart a las 20:08. Bastien-Thiry, al divisarlos, hace la señal convenida, agitando un periódico. Los restantes conjurados abren fuego. Casi doscientas balas son disparadas. Catorce alcanzan al DS negro. De ellas, unas cuantas pasan a escasos centímetros de la cabeza de De Gaulle. Al grito de su yerno -à terre, Père-, el Jefe del Estado salva la vida agachándose in extremis. Boisseu ordena al chófer que acelere. El Citroën, con dos ruedas reventadas por los proyectiles, responde a la perfección de su muy sofisticada técnica salvando la vida de sus ocupantes.

Algunos minutos después, De Gaulle ayuda a su esposa -ambos milagrosamente ilesos- a bajarse del DS, ya en las pistas de Villecoublay. Con voz de profundo desprecio, y encarando el helicóptero, se dirige a su hijo político: ni disparar saben.

*El atentado del Petit-Clamart -primorosamente recreado por Fred Zinnemann en la introducción de Chacal- me ha fascinado siempre por razones divergentes -francofilia, interés por De Gaulle, gusto por lo policíaco, afición por la Historia-, mas, de entre ellas, una por principal: de cómo un coche absolutamente sideral salvó el pellejo del estadista más importante del siglo XX europeo. Si quieren saber más, tiren, como yo, de Wikipedia y de las múltiples páginas dedicadas al frustrado magnicidio.

La mujer que llega tarde*

Posted by : Le poinçonneur | 12 oct. 2012 | Published in


 
La mujer que llega tarde salva de un salto los últimos escalones que dan acceso al andén y aterriza sobre sus tacones. La multitud inicia ya el abordaje del tren y, tras unos segundos, tres pitidos anuncian el inminente cierre de las puertas.

Recuperando todavía el equilibrio, la mujer alcanza a colarse en el último vagón.
 
El calor es sofocante.

Con la pericia que da la experiencia, la mujer logra abrirse un hueco entre la gente y avanzar lentamente hasta encontrar un rincón en el que atrincherarse. Después, rebusca con decisión en el interior de su maletín y saca un periódico.

Millones de gotas de sudor se deslizan por la espalda de la mujer, que tras considerable esfuerzo consigue localizar su sección favorita y se sumerge en la lectura de los anuncios personales.

Sólo cinco minutos más tarde, un muchas gracias señora, la devuelve a la realidad. Una mujer gorda y de melena ardiente, está cediendo su sitio a un anciano. El viejo suspira y se deja caer con dificultad sobre el asiento. La mujer abandona por un momento el periódico y fija su mirada en él. El viejo tiene el pelo gris y los ojos claros, va vestido con un traje oscuro de aparente buen estado, aunque un estudio más profundo delata unos puños y bajos raídos.

La mujer lo observa unos instantes. El anciano le resulta extrañamente familiar. Decide desechar la idea pensando que podría tratarse del abuelo de cualquiera. Una sacudida del tren hace coincidir sus miradas. La mujer siente en su cara el calor de la vergüenza. El viejo le envía una sonrisa neutra y distante, que le hace dudar que vaya dirigida a ella. Por si acaso, la mujer le corresponde con un asentimiento fugaz y vuelve a clavar la nariz en la prensa.

Pero es inútil. No puede quitárselo de la cabeza. Su cara le es conocida, así que vuelve a examinarlo, asomándose por encima del periódico. El viejo habla ahora en voz queda, mientras mira a su alrededor en busca de interlocutor. "Dicen que hay Dios, pero es mentira, si la gente que roba muriera de cáncer, entonces no lo sería" repite, una y otra vez. Su vecino de viaje –un joven de pelo largo y túneles en las orejas- se desentiende de él simulando leer algo en su móvil.

La megafonía interna anuncia la próxima estación. La mujer que llega tarde reconoce el nombre de su parada y salta al andén en cuanto se abren las puertas.

Y entonces lo recuerda.

Orlando Mir. 75 años. El anuncio en el periódico de ayer -el único que no vendía nada- con una foto del viejo, algo antigua, y un teléfono de contacto.

La mujer se vuelve y lo busca con la mirada. El viejo se ha levantado de su asiento y avanza hacia ella. Tres pitidos anuncian el cierre de las puertas.

-¡¿Orlando?! - grita la mujer.

-Dicen que hay Dios, pero es mentira, si la gente que roba muriera de cáncer, entonces no lo sería- repite el viejo a modo de respuesta.

El tren cierra las puertas y retoma la marcha.

El viejo agita la mano y le sonríe con la mirada perdida.

La mujer que llega tarde le devuelve el saludo.

*Un año más, me hincho cual pavo en ofrecerles las felices colaboraciones de Maribel -con la palabra- y Cristina -con el objetivo-, en esta sección aplaudible y destacada entre el páramo que conforma este libelo, que es, como siempre, el suyo y el de todos Vdes.


TEXTO: MARIBEL RUIZ.
FOTO: CRISTINA COSTALES.

QR Music Festival

Posted by : Le poinçonneur | 11 oct. 2012 | Published in


Vía la siempre estupenda Lucía Santa -autora de catálogos e ilustraciones- me entero de la próxima celebración del QR Music Festival, evento gratuito seguible vía móvil que busca promocionar autores jóvenes y que está patrocinado por el pequeño comercio del capitalino barrio de Malasaña. Actuarán veintiún grupos y solistas de indie y rock español, rematados por un concierto final en Conde Duque.

El festival da inicio hoy mismo, y se extenderá hasta el día 21. Aquí tienen la información pertinente, así que, madrileños, corran, que es de balde. Ocupen su localidad, que dijo aquél.

Peggy Sue got married*

Posted by : Le poinçonneur | 2 oct. 2012 | Published in

 
Please don't tell, no-no-no,
don't say that I told you so.

I just heard a rumour from a friend.
I don't say that it's true,
I'll just leave that up to you.
If you don't believe I'll understand.

You recall a girl that's been in nearly every song.
This is what I heard, of course the story could be wrong.
She's the one, I've been told.
Now, she's wearing a band of gold.
Peggy Sue got married not long ago.

You recall a girl that's been in nearly every song.
This is what I heard, of course the story could be wrong.
She's the one, I've been told.
Well, she's wearing a band of gold.
Peggy Sue got married not long ago.
 
Peggy Sue got married not long ago.
 
Buddy Holly, MCA.

*Pretendo, con este post, reivindicar tres entidades: la primera, la confidencia -ese sustento sin el que los cotillas moriríamos de inanición-; la segunda, una de mis películas favoritas, y la tercera, al gafotas Holly, probablemente el tipo más adorable de la historia de la música.

Plenitud

Posted by : Le poinçonneur | 30 sept. 2012 | Published in



Mientras medianías como yo nos espantamos ante la idea de alcanzar la cuarentena, la legendaria modelo estadounidense Carmen Dell'Orefice, a sus 81, sigue demostrando aquí y allá que la edad no es más que una anécdota vital. Aprendamos de su ejemplo, unos y otros.

Esta semana, por cierto, este pasquín ha alcanzado la redonda cifra de 50.000 visitas. A todos, por siempre, y como siempre, efervescentes gracias.

VÍDEO: EL PALACIO DE HIERRO.

Bosé & Sariñana

Posted by : Le poinçonneur | 24 sept. 2012 | Published in



La foto above featured hace referencia a Aire soy, uno de los dos primeros sencillos del Papitwo de Miguel Bosé -el otro es la siempre tremebunda Linda, junto a Malú-. Fan irredento, les convido a que disfruten de un dueto eléctrico a la par de la mexicana Ximena Sariñana, una señora tan arrebatadoramente arrebatadora que me tiene, desde hace un mes, enamorado cual colegial.

FOTO: WARNER MUSIC.

Santiago Carrillo, 1915-2012

Posted by : Le poinçonneur | 19 sept. 2012 | Published in


Retomo este panfleto, agonizando el verano, para lamentar la muerte de Santiago Carrillo, un tipo tan largo como incombustible -hasta ayer mismo, tristemente- de quien siempre he sido fan. Tuvo Carrillo la inteligencia generosa de saber ceder lo incedible, demostró sus arrestos ante Tejero -nada se le había perdido en el suelo- y cultivó sus últimos tiempos con una viveza intelectual impropia de sus noventa y muchos.

Para comprender el personaje, dos anécdotas contadas a su propósito por José Luis de Vilallonga en El Rey, su largamente exitosa biografía regia. Dice el marqués de Castellbell que, acabado su exilio, y en vistas de la próxima legalización del PCE, a Carrillo lo convocaron a La Zarzuela para entrevistarse con el nuevo Jefe del Estado. Entre los preparativos del cónclave, alguien le previno de que su interlocutor, según la costumbre borbónica, lo tutearía desde el primer momento. Pero cómo, ¿tutearme a mí? Ni que hubiésemos hecho la mili juntos. Si él me tutea, yo lo tuteo, bramó el comunista. Advertido del asunto, Juan Carlos lo recibió con un ¿cómo está usted, don Santiago? que provocó la sorpresa de quien venía dispuesto a montar el cirio. A partir de ahí, fue conocida la simpatía entre uno y otro, refrendada hace escasas horas por la visita de los Reyes a Carmen Menéndez, la viuda.

Remato, y siguiendo con el biógrafo real, mencionando aquel sucedido acaecido en una conversación que el recién traspasado, en sus años soviéticos, mantuvo con Stalin a propósito de las religiones y su papel de opio del pueblo. Stalin, al parecer, estaba cagándose literalmente en el Dios cristiano ante el silencio de Carrillo, quizá menos dado al exceso verbal. En un momento dado, cambió el Padrecito de tercio, pasando a poner a la virgen María de hoja de parra. Carrillo, como un resorte -cuenta Vilallonga-, interrumpió bruscamente: camarada, de Dios puede decir Vd. lo que quiera, pero a la Virgen Santísima, en mi presencia, ni tocarla.

Dos retazos de un político, cuyo aspecto humano puede consultarse en esta entrevista a María Antonia Iglesias, publicada por El País en 2005.

Fermé par des vacances

Posted by : Le poinçonneur | 29 jun. 2012 | Published in


Como cada verano -y van ya cuatro-, este libelo baja la persiana con el final de junio. El descanso nos irá bien a todos: a Vdes., por perderme de vista, y a mí, por oxigenar una inventiva siempre renqueante cual economía nacional. Se cierra una temporada curiosa, que algún generoso calificaría como de asentamiento. El ritmo de publicación bajó -atrás queda la fecundidad del novato-, eliminándose de paso las rigideces del pasado -cada día concreto con su sección concreta-. He intentado distraerles, como siempre, con denuedo, contando, de paso, con la inestimable colaboración mensual de mi Maribel, espero que ya amiga para los restos.

Curiosa ha sido la evolución de las visitas: tras el parón del año pasado -recuerden que cerré con intención de no volver-, los contadores cayeron hasta lo ridículo -de cinco a seis lectores diarios-. Llegué incluso a plantearme la eutanasia panfletera cuando, sin venir a cuento, las cifras se dispararon hasta las varias decenas, con picos de setenta y ochenta. Raro, rarísimo: que hablen los entendidos.

He perdido, probablemente, frescura, y ya no siento el impulso anterior de teclear hasta el infinito. También se da, quizá, una sensación de déja-vu y de que he dicho todo lo que debía, mas, sin embargo, continúo con el gusto de asomarme por aquí. Los comentarios, como ven, casi se han extinguido. La página de Facebook de este pasquín tiene, a buen seguro, algo que ver -es más fácil gustar que teclear, cosa que no les afeo en absoluto-.

Finalizando quiero, como siempre, agradecer su confianza, afecto y compañía a quienes por aquí han pasado estos meses -más, como es natural, a los incondicionales-. A todos, parroquianos y puntuales, mis mejores deseos para la estación cálida.

Nos vemos en septiembre.

Palabra de Teresa

Posted by : Le poinçonneur | 28 jun. 2012 | Published in



Es posible que muchos de mis lectores de allende el Ebro no conozcan a Teresa Forcades, monja benedictina, doctora en Medicina -lamento el ripio- y una de las personalidades más respetadas de Catalunya en estos momentos.

Forcades no se muerde la lengua a la hora de pronunciarse sobre lo que considera de justicia -ya levantó ampollas con su lucha contra la vacunación masiva de la gripe A, hace un par de años-, e, invitada por Jaume Barberà al programa de TV3 Singulars, se ha despachado a gusto en relación a la podredumbre del sistema capitalista que nos gobierna, controla y dictamina.

Cliquen en el vídeo adjunto -el catalán no es tan difícil, háganme caso- y escuchen sus revolucionarias propuestas. Valen la pena.

Cool cars (10): Wienermobile

Posted by : Le poinçonneur | 26 jun. 2012 | Published in

Aux armes et cætera*

Posted by : Le poinçonneur | 24 jun. 2012 | Published in


Allons enfants de la patrie,
le jour de gloire est arrivé.
Contre nous de la tyrannie,
l'étendard sanglant est levé.

Aux armes et cætera.

Entendez-vous dans les campagnes
mugir ces féroces soldats?
Ils viennent jusque dans nos bras,
egorger nos fils, nos compagnes.

Aux armes et cætera.

Amour sacré de la patrie,
conduis, soutiens nos bras vengeurs.
Liberté, liberté chérie,
combats avec tes défenseurs.

Aux armes et cætera.

Nous entrerons dans la carrière
quand nos aînés n'y seront plus.
Nous y trouverons leur poussière
et la trace de leurs vertus.

Aux armes et cætera.


Serge Gainsbourg, Mercury. Adaptación del original de Claude-Joseph Rouget de Lisle.

*Como, amén de afrancesado, soy un excesivo -nada que les pille de nuevo-, me encanta La Marsellaise, una composición que pareciera salida de un filme gore de serie B. Como, también, me pirra el Gainsbarre, qué menos que desearles feliz semana a través de su descacharrante y más que corrosiva versión reggae del himno de los jacobinos.

Disfrútenla.

Amor sexus

Posted by : Le poinçonneur | 22 jun. 2012 | Published in


Vía el Face de Erika Lust, me doy con este estupendo tumblr de temática erótica. Contenido explícito y para mayores de edad, as usual.

Pásenme, ufanos, un fecundo y cochinillo fin de semana.

Yashir*

Posted by : Le poinçonneur | 18 jun. 2012 | Published in



Yashir detiene su carro frente a la verja del parque de Glòries, levanta la vista al cielo y escruta las nubes negras que han empezado a cubrirlo, intentando calcular cuánto rato tardará en empezar a llover.

En los días de mercadillo, la lluvia no es buena para el negocio.

Las pesadas puertas que dan acceso al recinto están aún cerradas, así que Yashir lanza su mercancía, envuelta en un hatillo, por encima de la verja, y abandona el pesado carro a su suerte. Después, liberado ya de su carga, camina ligero hasta un lateral de la verja, donde el hueco entre los barrotes es algo mayor, y se desliza entre ellos con la pericia que le ha dado la experiencia.

A pesar de lo temprano de la hora, el parque empieza a estar concurrido y, aquí y allá, pueden verse los primeros tenderetes, que los más madrugadores han dispuesto ya en el suelo, con su mejor cuidado.

Yashir recoge los objetos que, tras el aterrizaje, han escapado del hatillo, desperdigándose por el suelo.

Previsor ante las eventualidades, elige un pequeño claro, junto al cobijo de un árbol, para montar su parada. Sobre la vieja colcha, que utiliza para envolver su mercancía, dispone un surtido de destartalados relojes, una colección de maltrechas figuritas, dos bandejas de latón y la joya de su muestrario: una estilográfica de un dudoso dorado, salpicado en tinta.

En el mercadillo de los desheredados todo vale.

Porque nunca se sabe cuándo puede cambiar la suerte, se dice Yashir mientras ordena los relojes por tamaños, tal vez hoy aparezca por fin el codiciado coleccionista que sabrá apreciar el verdadero valor de alguno de sus artículos; valor, que ni el propio Yashir, se admite, es capaz de reconocer. Pero mientras espera ese momento, sabe que tendrá que conformarse con la habitual procesión de jubilados, amantes de los objetos inútiles y de amas de casa, a la caza de la ganga imposible.

Yashir se sienta sobre una piedra a esperar la llegada del primer cliente. La peste a orín es hoy más fuerte que en otras ocasiones y la brisa de la mañana sólo contribuye a propagarla. El surtido de condones usados, disperso por doquier, evidencia la actividad que se lleva a cabo en el parque, donde proliferan las prostitutas de pechos tristes y porvenir incierto, al caer el sol.

Hace tiempo que el parque fue olvidado por las brigadas de limpiezas, que amparadas por las autoridades, pasan cada mañana de largo, en dirección al centro comercial. Porque lo que no existe no necesita ser limpiado.

Yashir echa un vistazo a las paradas que comienzan a proliferar a su alrededor. Los puestos de los orientales, reyes de los DVD piratas y de los cinturones de poliéster, y las paradas de los magrebís, donde priman los móviles de segunda mano y los pequeños electrodomésticos, de tercer o cuarto uso.

La competencia va a ser dura hoy.

Yashir sabe que le resultará difícil deshacerte de su lote, máxime cuando en cualquier momento puede empezar a llover, y que posiblemente tendrá que conformarse con hacer algún trueque que no le sea del todo desfavorable. Acaso la estilográfica…

Un hombre se ha detenido frente a su tenderete. Es alto y viste gabardina. Lleva un paraguas en la mano.

-¿Qué pides por eso, chico?- le interroga sin mediar saludo.

-¿Cómo señor?- responde Yashir abandonando su asiento.

El hombre le lanza una mirada impaciente y señala con la punta de su paraguas en dirección a las figuritas.

-¿Por qué va a ser, chico? …por la estatuilla de la lavandera- añade imitando el gesto de lavar ropa a mano- esa que tiene el canto desconchado.

-Ah si lalavandera, pero es un golpe pequeño y se arregla fácil. Diez euros- se aventura Yashir- mire, mire como es suave, es de porcelanía….

-Porcelana querrás decir- le corta con sorna- eso tiene de porcelana lo que yo de cura… anda vamos, que no te daba diez euros ni por toda la colección.

-¿Usted es coleccionista? - se anima Yashir- entonces usted conoce lo que es bueno. Las figuras son sólo para gente con poco dinero. Mire esto que tengo aquí, seguro que le interesa...

En un gesto rápido, Yashir se agacha y coge la estilográfica. Al incorporarse comprueba que el hombre se ha colgado unos lentes en la punta de la nariz.

-Son para examinar con más detalle…- se excusa en un gesto altivo- a ver qué tienes aquí…

El hombre toma la estilográfica y la examina largamente. Yashir contiene la respiración.

Empieza a llover.

-Chico… - responde al fin- no sé por quién me has tomado. No soy ningún coleccionista, pero tampoco necesitaría serlo para saber que esta pluma no vale ni el material con el que está fabricada… además, pierde tinta. En las papelerías las venden nuevas por cinco euros - añade mientras que se la devuelve.

-Usted está equivocado- se desespera Yashir- mírela otra vez- le dice agitando la estilográfica- es de mucho valor….

La lluvia es ahora torrencial.

- Sí claro, de muchísimo valor… -le grita el hombre mientras abre el paraguas- lo siento, chico, hoy no es tu día de suerte.

Y de una carrera, sale del parque, cruza la calle, camuflado bajo su paraguas y desaparece engullido por la boca del metro.

Yashir vuelve la vista a su alrededor. Los vendedores ambulantes han recogido ya sus bártulos y huyen en desbandada.

El cielo se viene abajo.

Con una incomprensible calma, Yashir empieza a recoger sus cosas. Primero guarda los relojes y las bandejas, después las figuritas, una a una y con mucho cuidado, finalmente toma la estilográfica.

La lluvia ha lavado las manchas de tinta que la cubrían, dejando al descubierto su dorado original.

Un dorado de incalculable valor.

TEXTO: MARIBEL RUIZ.
FOTO: CRISTINA COSTALES.

*Con Yashir finaliza -espero que sólo por esta temporada- la colaboración de Maribel Ruiz con este libelo, que, como saben, es el suyo y el de todos Vdes. Ha sido para mí una alegría contar con su concurso, mas sus méritos literarios -que son notables- palidecen al lado de sus virtudes personales. Y es que mi Ruiz, amigos, es dama cálida y de sonrisa franca. Chispeante en el chat y mordiente en el cara a cara. Cariñosa y confiable, vivida y embaucadora. Cuñada postiza, en suma, para lo que me quede de vida.

Pan y chocolate

Posted by : Le poinçonneur | 15 jun. 2012 | Published in



Como además de cansino soy persistente, mis feligreses ya saben de que uno de mis grandes ays deriva de la ausencia absoluta de carisma, ese tesoro inasible que yo envidio a los afortunados en mis noches de insomnio. Es por ello que, desde siempre, he seguido con entusiasmo a los Flores, una familia irrepetible que sacaría arte hasta de la micción matutina.

Lola, sideral, El Pescaílla, profeta, Antonio, guía. No olvidemos a Rosario -leona- ni a Lolita -reivindicada-. Incluyamos también, a Carmen, la única a quien he visto personalmente cuando vino a cantar a las fiestas de mi barrio badalonense, hará ya como un cuarto de siglo, al volante de su BMW plateado y con su madre casi nonagenaria en el asiento trasero.

El momento cumbre de mi florismo aconteció, sin embargo, poco después, por mor del homenaje que en Miami -la Benidorm de ultramar- alguna cadena latinoamericana con visión de negocio dio a La Faraona. Desfilaron por allí Rocío Jurado, Julio Iglesias, Celia Cruz o un juncal Chayanne, a razón de dueto por barba con la de Jerez. Tienen, la mayoría, disponibles a golpe de Youtube y con los comentarios del sempiterno José Luis Uribarri.

La apoteosis vino con el fin de fiesta, por vía de una abracadabrante actuación del clan al completo, reunido a los acordes de Pan y chocolate. Los fallos de playback -la guitarra del Pescaílla suena sin sonar, Rosario entra cuando se escucha a Lolita y nadie se acordó de darle un micro a Carmen- y el tronado vestuario no empañan la huracanada performance de una estirpe de genios.

Have fun.

Rebajas cachondas*

Posted by : Le poinçonneur | 14 jun. 2012 | Published in


*Más información, aquí.

FOTO: HARVEY NICHOLS.

XXIIth Century Woman

Posted by : Le poinçonneur | 13 jun. 2012 | Published in



Ha tenido a bien la Providencia que mi adorada Laia López Manrique sea bastante más atinada escribiendo que recomendando restaurantes: qué menos, pues, que reseñar en este misérrimo libelo la entrevista que Iván Humanes le ha entresacado a propósito de Deriva, su recién estrenado poemario.

De aquellos polvos, estos lodos

Posted by : Le poinçonneur | | Published in


Si clican aquí, podrán conocer el caso del mataronense Francesc Romero, desgranado hoy en El Periódico por Àngels Gallardo. Unas circunstancias que deberían provocar que a unos cuantos se les cayera la cara de vergüenza, pero para ello serían necesarias dos condiciones -tener cara y tener vergüenza-, y, a todas luces, incomplen una de ellas.

Aurea mediocritas

Posted by : Le poinçonneur | 12 jun. 2012 | Published in



No es la primera vez que alabo en estas páginas a Manuel Milián Mestre, antiguo lugarteniente de Fraga en Catalunya, un tipo tan colorista como iridiscente que merece el mayor de mis respetos por su exquisito intelecto y por decir verdades como puños cada vez que se asoma a un micrófono. Al hilo de la reseña que hoy publica Ferran Monegal en El Periódico, les dejo la minientrevista que Jordi Évole ha hecho a Milián en el último programa de Salvados.

Como verán, y distancias ideológicas aparte, la diferencia de talla entre MMM y la mayor parte de la clase política actual es no ya grande, sino simplemente sideral.

Adolescencia rediviva

Posted by : Le poinçonneur | 11 jun. 2012 | Published in


Mis amigos de Facebook ya lo saben, y comprenderán que comparta con mi público una nueva de esta magnitud: esta noche, amigos, a mis 37, he tenido una polución nocturna.

Salgo a comprar puros para invitar a todo mi vecindario. Tengan un feliz día.

*Banda sonora, aquí.

Donde hay pelo hay alegría

Posted by : Le poinçonneur | 6 jun. 2012 | Published in


Lectores sabrosones y mayores de edad: si están hartos de la dictadura de las ingles brasileñas -cuando no directamente calvas-, hagan clic en la captura y disfruten. Contenido explícito -advierto-.

Tarrés*

Posted by : Le poinçonneur | 5 jun. 2012 | Published in


Ese tal Tarrés,
que camina p'atrás,
escribe del revés
y nunca tiene prou.

Que usa el calcetín
derecho en el pie
izquierdo por verse
distinto de mí.

Cuando viene no estoy,
donde llego se fue.
Y si vuelve no sé
si se queda o se va.

Me daría igual si
no fuese porque
él no es nada sin mí
y yo no soy nadie sin él.

Ese tal Tarrés,
que no me cabe en la piel
y saca a mi animal
de parranda con él.

Le basta con que el Sol
reparta fuego y luz
y Dios nos dé salud
para poder beber.

Y al amanecer con
cuatro copas de más,
abomina de mí
y me niega donde va.

Me daría igual si
no sufragase yo
las deudas que Tarrés
en la noche olvidó.

Pero cuando él no está
se atraganta el licor,
los amigos se van
y no me quiere mi amor.

Si no está Tarrés
llueve en el corazón,
no baila mi mujer
y se calla la canción.

Sin el tal Tarrés,
que camina p'atrás,
que escribe del revés
y nunca tiene bastante.

Ese tal Tarrés,
que camina p'atrás,
escribe del revés
y nunca tiene prou.

Joan Manuel Serrat, Cansiones. Sony Music, 2000.

*Qué sería de la vida sin nuestro Tarrés particular. Un erial, ya me dirán.

Dedicado a Iseta, porque me da la gana.