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Adolescencia rediviva

Posted by : Le poinçonneur | 11 jun 2012 | Published in


Mis amigos de Facebook ya lo saben, y comprenderán que comparta con mi público una nueva de esta magnitud: esta noche, amigos, a mis 37, he tenido una polución nocturna.

Salgo a comprar puros para invitar a todo mi vecindario. Tengan un feliz día.

*Banda sonora, aquí.

Tarrés*

Posted by : Le poinçonneur | 5 jun 2012 | Published in


Ese tal Tarrés,
que camina p'atrás,
escribe del revés
y nunca tiene prou.

Que usa el calcetín
derecho en el pie
izquierdo por verse
distinto de mí.

Cuando viene no estoy,
donde llego se fue.
Y si vuelve no sé
si se queda o se va.

Me daría igual si
no fuese porque
él no es nada sin mí
y yo no soy nadie sin él.

Ese tal Tarrés,
que no me cabe en la piel
y saca a mi animal
de parranda con él.

Le basta con que el Sol
reparta fuego y luz
y Dios nos dé salud
para poder beber.

Y al amanecer con
cuatro copas de más,
abomina de mí
y me niega donde va.

Me daría igual si
no sufragase yo
las deudas que Tarrés
en la noche olvidó.

Pero cuando él no está
se atraganta el licor,
los amigos se van
y no me quiere mi amor.

Si no está Tarrés
llueve en el corazón,
no baila mi mujer
y se calla la canción.

Sin el tal Tarrés,
que camina p'atrás,
que escribe del revés
y nunca tiene bastante.

Ese tal Tarrés,
que camina p'atrás,
escribe del revés
y nunca tiene prou.

Joan Manuel Serrat, Cansiones. Sony Music, 2000.

*Qué sería de la vida sin nuestro Tarrés particular. Un erial, ya me dirán.

Dedicado a Iseta, porque me da la gana.

Hier encore*

Posted by : Le poinçonneur | 21 may 2012 | Published in


Hier encore
j'avais vingt ans.
Je caressais le temps
et jouais de la vie
comme on joue de l'amour
et je vivais la nuit
sans compter sur mes jours
qui fuyaient dans le temps
.

J'ai fait tant de projets
qui sont restés en l'air,
j'ai fondé tant d'espoirs
qui se sont envolés
que je reste perdu
ne sachant où aller.
Les yeux cherchant le ciel,
mais le cœur mis en terre.

Hier encore
j'avais vingt ans.
Je gaspillais le temps
en croyant l'arrêter,
et pour le retenir,
même le devancer,
je n'ai fait que courir,
et me suis essoufflé.

Ignorant le passé,
conjuguant au futur,
je précédais de moi
toute conversation,
et donnais mon avis
que je voulais le bon
pour critiquer le monde
avec désinvolture.

Hier encore,
j'avais vingt ans,
mais j'ai perdu mon temps
a faire des folies
qui ne me laissent au fond
rien de vraiment précis
que quelques rides au front
et la peur de l'ennui.

Car mes amours sont mortes
avant que d'exister,
mes amis sont partis
et ne reviendront pas.

Par ma faute j'ai fait
le vide autour de moi
et j'ai gâché ma vie
et mes jeunes années.

Du meilleur et du pire,
en jetant le meilleur,
j'ai figé mes sourires
et j'ai glacé mes pleurs.
Où sont-ils à présent,
à présent mes vingt ans?

Charles Aznavour, EMI.

*Siguiendo con la melancolía a que hacía referencia en el post anterior, tengo la sensación -mil veces expresada en este libelo- de que no administro bien mis tiempos. Me quedaron, en la primera juventud, mil cosas por hacer -irrecuperables-, y en la segunda, aún presente, tiendo a que las ramas no me dejen ver el bosque, síntoma evidente de meapilismo, cortedad de miras y gilipollez supina.

Como Vdes. saben, ordeno mi existencia en base a los dictados de unos cuantos mensajeros entre los que el viejo Aznavour ocupa lugar de podio.
Hier encore, aun mayestática, desgrana en sus tremendas estrofas todo aquello que me acecha, y que, a las puertas de la mediana edad, aún creo estar a tiempo de evitar.

Historias de la frivolidad

Posted by : Le poinçonneur | 18 may 2012 | Published in



Comentaba hace unas horas con una amiga de Facebook mi estima por Boris Izaguirre, un tipo áurico a quien tengo por el mayor y más recomendable intelectual del panorama patrio. Boris -lo vi en cueros en el plató de Crónicas marcianas y puedo decir que, como casi todo hombre, está mucho mejor vestido- me gusta, sobre todo, por hacer bandera de sí mismo, de sus carencias y de sus complejos. Por operarse repetidamente si ésa es su voluntad. Por reírse de un entorno en el que mata por permanecer y por demostrar que el amaneramiento caraqueño es -aprendamos los heteros- lo más cool en cualquier photocall que se precie.

Como Boris, reivindico perennemente la frivolidad, ese ámbito del conocimiento sin el que ni él ni yo sabríamos vivir y que distingue al culto genuino del sucinto inteligente. Fíense de nosotros los frívolos: les hablamos de cualquier cosa, somos la sal de los eventos y nos dejamos el alma por divertir a nuestros próximos. Casi nunca tenemos razón, pero pontificamos como si nos fuera la vida en ello, disertando a base de unas boutades que mañana cambiaremos por otras sin el menor disimulo.

Y todo esto a pesar de que los frívolos llevamos dentro a un enorme melancólico, pero esto es algo que Vdes. ya saben, y que no empaña -antes, al contrario- nuestros colosales méritos, tal es nuestra grandeza.

Vayan estas líneas, por cierto, en homenaje a mi difunta madre, una frívola encantadora a quien me hubiera encantado conocer y que, sin duda, guía mi cantamañanez desde el otro barrio, tercera nube según se entra.

¿Les hace un gintoniquito?

VÍDEO: BANC DE SABADELL.

Desmejorado (Anniversary Edition)*

Posted by : Le poinçonneur | 5 may 2012 | Published in

 
Hay gente para todo,
hay cosas que se cuentan
y parecen ciertas.
Es cuestión de hormonas,
dicen que se van
pero se quedan.

Yo sigo igual,
sigo tal cual,
quizás desmejorado
y el arrabal amargo en el paladar.
Nunca pasar una semana
con la misma neura
hicieron de mí
una copla perversa.

Estábais ausentes
cuando dormía.
¿Me habré perdido algo? Quizás.
Las monedas de plata desprendidas,
el beso al carcelero de mi corazón.

Yo sigo igual,
sigo tal cual,
quizás desmejorado,
que nunca quede el papel deshabitado.
Otro ritmo, otro compás,
rimas de mar.
El gran teatro del mundo
debe continuar.

Si no nos entra la locura
mientras se esfuma la espera
habrá que dar la guerra por perdida
y volver a los placeres prohibidos
o privados para los necesitados.

Yo sigo igual
sigo tal cual,
quizás desmejorado
y el arrabal amargo en el paladar.
Otro ritmo, otro compás
rimas de mar,
el gran teatro del mundo
debe continuar.
 
Raphael, Sony Music. Original de Enrique Bunbury.
 
*Hoy, amigos, se cumplen 37 años desde que me dio por interrumpirles a mis padres, un mes antes de la 
cuenta, una comida de domingo en un restaurante de las afueras de Barcelona. Quisiera dedicar la 
efeméride a todos aquéllos -unos, viejos, otros, recién llegados, algunos de carne y el resto virtuales- 
que se han ofrecido a acompañarme en este tránsito que no es todo lo brillante que yo quisiera, 
pero que tampoco -qué carajo- está tan mal. Aquí sigo, feligreses, desmejorado pero en pie.
 Va por todos Vdes.

De mayor

Posted by : Le poinçonneur | 15 abr 2012 | Published in


Cuando era pequeño me enseñaron
a perder la inocencia gota a gota.
Qué idiotas.

Cuando fui creciendo aprendí
a llevar como escudo la mentira.
Qué tontería.

De pequeño me enseñaron a querer ser mayor,
de mayor quiero aprender a ser pequeño.
Y así cuando cometa otra vez el mismo error,
quizás no me lo tengas tan en cuenta.

Me atrapó el laberinto del engaño,
con alas de cera me escapé
para no volver.

Cerca de las nubes, como en sueños,
descubrí que a todos nos sucede
lo que sucede.

De pequeño me enseñaron a querer ser mayor,
de mayor voy a aprender a ser pequeño.
Y así cuando cometa otra vez el mismo error,
quizás no me lo tengas tan en cuenta.

Enrique Bunbury, EMI.

Where is my man

Posted by : Le poinçonneur | 1 abr 2012 | Published in



De entre los mil sinsabores que me ha ocasionado la pertenencia -impuesta- a mi clan familiar, la historia de una de mis tías deviene, por excepción, un infalible sucedido que se ha transformado, por propio derecho, en una de mis más celebradas charlas de gintonic. Y es que mi tía -una mujer tan femenina como Arnold Schwarzenegger- era un personaje colorista que siempre me divirtió y que tuvo a bien, ya en su lecho de muerte, soltar una bomba que laminó mi entorno y que todavía hoy, ocho años después, aún me descojona.

No es para menos: mi tía, feligreses, dejó ir a un metro del tránsito definitivo que, de sus tres hijos, mi tío -ya difunto en la época- sólo le engendró uno. El resto debía adjudicarse a un amor clandestino que, según ella, fue el motor de su existencia.

Puede imaginarse el impacto que la nueva provocó en mi familia, adusta y de moralidad franciscana. Yo, divertido, sólo pude plegarme definitivamente al charme de una dama de aquéllas que se dan una vez por centuria.

Mi tía nació en 1927 y se sacaba los ojos por un duro con quien fuera menester. Idénticas circunstancias, pues, que la gran Eartha Kitt -con la que, además de edad, compartía estatura y asombroso parecido físico-, reflejadas en un vídeo que les enlazo y que sirve para homenajearlas a ambas, que tanto lo merecen.

Feliz semana a todos y todas.

Mi tío (edición homenaje)*

Posted by : Le poinçonneur | 12 mar 2012 | Published in


Dentro de unas semanas, mi tío Manuel cumple los 83.

No se ha quitado el bigote desde que hizo la mili. Con él, deviene un híbrido entre David Niven y el padre de Julio Iglesias.

Llegó a Barcelona soltero, aún reciente la posguerra. Trabajó en lo que encontró. Según me cuenta, -a lo que dice hay que concederle un 50% de credibilidad-, se recorrió todas las casas de putas del Barrio Chino. El polvo salía a duro. Al final, acabó intimando con una gallega. La que es hoy mi tía, mientras tanto, lo esperaba en su pueblo andaluz bordando el vestido de novia.

De pequeño, me enseñó a tirarme pedos de la manera más sonora posible. No le importaba que mi abuela -su suegra- estuviera presente.

Es capaz de comerse guindillas picantísimas sin echar una sola lágrima. La leche, sin embargo, le sienta como un tiro desde que lo operaron de una úlcera, poco antes de nacer yo.

No tiene inconveniente en bajarse los pantalones en una reunión familiar si lo juzga menester. He sido testigo de ello en varias ocasiones.

Ya jubilado, le dio por ir solo a la playa nudista. Siempre negó que fuera a hacer de mirón.

Echa sal a las naranjas.

Se sacó el carnet yendo para cincuentón. Tuvo un 127 verde hierba hasta el 86, en que lo cambió por un Opel Corsa blanco que dio de baja el año pasado, según él, en estado impecable. El coche, en realidad, se caía a pedazos. Aunque su modo de conducir me recordaba a Los autos locos, jamás tuvo un accidente. Tampoco pinchó una rueda.

Pasa las tardes tumbado en el sofá viendo El diario de Patricia.

Hasta hace unos meses no tomaba ni un solo medicamento.

Siempre he sido su sobrino favorito.

De huertos adyacentes, competía con mi padre a ver quién cosechaba los tomates más gordos. No ganó ni un solo año.

En los bares del barrio era el rey de la barrecha.

El único periódico que ha leído en su vida es El Caso.

Escondía las revistas guarras debajo del colchón.

Mi tío Manuel, a qué decirlo, es uno de mis referentes. No sé qué será de mí el día que me falte.

*Ayer despedimos para siempre -porque no creo en el otro barrio- a mi tío Manuel. En vez de dedicarle una elegía o un texto arrebatado, creo mucho mejor recuperar este antiguo post escrito cuando él estaba vivo y en estado aún aceptable. Se ha ido un connaisseur, y, sin él, el mundo es hoy un poco más aburrido. Por suerte para mí, tomé buena nota de sus enseñanzas ya desde la cuna y pienso aplicarlas hasta que me toque seguirlo.

Estando este sábado mi tío el calavera aún de cuerpo presente, me tomé un
gintonic a su salud; hoy, le dejo estas letras que no le harán justicia.

Manolo, eres grande.

IMAGEN: GAUMONT FILMS.

Juanito XXXVII

Posted by : Le poinçonneur | 17 feb 2012 | Published in


El moderno contumaz que tienen sobre este texto -una especie de réplica de bolsillo de Nacho Vegas- es mi amigo Juan Vico, un tipo colorista recientemente reseñado en este libelo a cuenta de un relato erótico de la serie La Folie Nue.

Como dije en su día, son más de dos décadas las que llevamos de amistad, lapso en el que ha pasado de resoplar conmigo para tratar de aprobar Gimnasia -materia dañina y superflua: quítenla ya de los currículos- a convertirse en uno de mis ídolos terrenos.

Mi Juanito, que vive como quiere -como un Dios, básicamente- cumple hoy 37 años en su mejor momento desde todos los puntos de vista. Le deseo, al menos, otros 37 de plenitud -después, ya nos acompañaremos en las unidades hepáticas de cualquier centro hospitalario-.

Te quiero, cabrón.

Usted*

Posted by : Le poinçonneur | 14 feb 2012 | Published in


Usted es la culpable
de todas mis angustias,
de todos mis quebrantos.

Usted llenó mi vida
de dulces inquietudes
y amargos desencantos.

Su amor es como un grito
que llevo aquí en mi alma,
aquí, en mi corazón.

Y soy, aunque no quiera,
esclavo de sus ojos,
juguete de su amor.

No, no juegue con mi vida,
ni con mis ilusiones,
son lo único que tengo.

Usted es mi esperanza,
mi única esperanza,
comprenda de una vez.

Que usted me desespera,
me mata, me enloquece
y hasta la vida diera por vencer
el miedo de besarla a usted.

Mayte Martín y Tete Montoliu, K Industria Cultural. Original de Moris Zorrilla y Gabriel Ruiz.

*Como les contaba a mis amigos de Facebook, una de mis fantasías eróticas más preciadas consiste en encamarme con una dama con la que me hable de Vd., manteniendo el tratamiento antes, durante y después.

Ustedear a quien se penetra se me antoja, simplemente, la cuadratura del círculo.

Poinçoentrevista 2012: India pregunta*

Posted by : Le poinçonneur | 9 feb 2012 | Published in


1. Un recuerdo que te haga sentirte héroe.

Cada vez que colgué un cuadro y se mantuvo en su sitio.

2. Un recuerdo que te haga sentirte villano, de los que son recurrentes justo cuando estás a punto de coger el sueño profundo y te pellizcan el estómago.

En una ocasión robé una libreta del cuarto de material de mi colegio. Lo cuento ahora porque ya está prescrito.

3. ¿Le hablas al espejo cuando te lavas la cara, te afeitas y tal... como si fuera otra persona la que tienes delante y quisieras camelártela?

Nunca le hablo al espejo -no quiero acabar encerrado en ninguna habitación de paredes acolchadas-. Lo uso lo justo para los fines que comentas, y en cuanto al autocamelamiento, me queda aún un largo trecho para seducirme a mí mismo hasta ese punto.

4. Tu cosita tiene nombre propio?

Jajaja, pues no, no tiene. Si te apetece bautizarla, tus propuestas serán tenidas en cuenta.

5. ¿Eres de los que alguna vez, hace pipí sentado?

En casa siempre meo sentado. Mi mujer y mis azulejos me lo agradecen a diario.

6. ¿Has sido alguna vez infiel de pensamiento? Pero infiel de llegar a tener sentimiento de culpa.

Evidentemente sí. Y no profundizo que luego todo acaba sabiéndose...

7. ¿Rencores que no consigues enterrar?

No sabría definir la diferencia entre el rencor y el simple no olvido de los hechos dolorosos. No me considero especialmente rencoroso, pero sí hay un par de personas -una, sobre todo- a las que jamás podré perdonar. Cuando cierro ciertas puertas, es para siempre.

8. Eres seguro de ti o reconoces fingirlo a veces?

¿Sólo a veces?

9. Cochinadas cumplidas en materia sexual.

Digamos que llevo unas cuantas -soy un amante del morbo-, pero no pueden ser reveladas por atentar contra mi regla más sagrada: la intimidad de terceros.

Lo dejo para mis memorias.

10. Sabemos que te mola lo exagerado... pero... ¿para que se te vea más o para que no se te vea a ti precisamente?

Certera pregunta a la que, con toda sinceridad, no sé dar respuesta. Yo mismo me lo cuestiono muchísimas veces, y sigo sin saberlo. Probablemente mi esposa pudiera contestarte con toda precisión, pero yo, ca.

*Ya cerrado el plazo -estos sureños, ya se sabe-, a mi adorada India se le ocurrieron unas cuantas preguntas para la poinçoentrevista de este año. Como yo a una morena no le diré nunca que no ni en esta vida ni en las cien siguientes, aquí quedan mis respuestas a sus cuestiones, que siembro junto a mi amor más pertinaz hacia quien tanto lo merece.

Guapa.

Et Dieu...créa la femme (reprise)*

Posted by : Le poinçonneur | 7 feb 2012 | Published in


Aunque pueda resultar indecoroso mentar la carne en Viernes Santo, he iniciado el puente disfrutando de Y Dios creó a la mujer, el divertimento de Roger Vadim que dio lugar, hace cinco décadas, a la entronización de Brigitte Bardot como mito sexual galo por excelencia.

Acuñada por la prensa de la época como la segunda industria francesa más próspera después de la Renault, la Bardot redefine en el filme para los restos el concepto de erotismo: muchas lo han intentado, mas ninguna ha conseguido cimbrearse con el donaire que derrocha la parisina. Jamás, tampoco, unos pies descalzos han sido tan matadores como los que acarician a Christian Marquand a la orilla de la playa.

Viendo al pobre Jean-Louis Trintignant echarse sin remedio en brazos de la perdición, me viene a la memoria la exquisita vertiente musical de la vamp, menos conocida pero tan o más remarcable que la cinematográfica. Es posible, por poner un ejemplo, que haya imprudentes que no sepan que fue su voz, y no la de Jane Birkin, la primera en arrullar a Serge Gainsbourg en el corte original de Je t'aime...moi non plus; yo, que estoy a la que salta, ya hace años que peregriné a Perpinyà en busca de The best of Bardot, aurífero recopilatorio de los principales títulos canturreados por la bombinette.

Es éste, a partir de entonces, uno de mis discos de cabecera, lo cual no está exento de riesgo: en mi familia, desde la noche de los tiempos, nos transmitimos de unos a otros toda clase de patologías cardiovasculares. Ya sea por hipertensión arterial, embolias, arritmias ventriculares o soplos diastólicos, tenemos la glamourosa costumbre de morirnos jóvenes -lo contrario, secretamente, nos parece una ordinariez-. Es por ello que Mariano, mi médico, siempre celador de mi maltrecho metabolismo, me abroncaría sonoramente si supiera que, de vez en cuando, a escondidas, extraigo el The best de su caja y, a través de los auriculares, escucho a bajo volumen Moi je joue cuatro o cinco veces seguidas.

Y es que oír a B.B., entre grititos y suspiros, decirle a uno repetidamente vous êtes mon jouet pone a prueba las capacidades coronarias más contrastadas: qué no hará, ay, con las mías.

*Un chateo nocturno con mi ya imprescindible amiga Maribel me apercibe de la necesidad de recuperar este post antiguo sobre Brigitte Bardot y mi filia perpetua por devenir kleenex de hermosas. Va por todas Vdes., sin las que mi existencia sería, simplemente, un erial.

Poinçoentrevista 2012: las respuestas*

Posted by : Le poinçonneur | 29 ene 2012 | Published in



1. ¿Qué tipo de chats, redes sociales y círculos frecuentas para ser receptor de intimidades como las que insinúas?

Durante mi época americana frecuentaba a diario el canal de cine de Inforchat, el chat de Ya.com -al menos, en aquel entonces-. Actualmente no participo en ningún chat público, sólo converso con mis contactos de Facebook. Los desconocidos puros y duros me interesan menos que mis próximos, a quienes sé por dónde entrar -o al menos, lo intento-.

En general, y como tú mismo has podido comprobar, soy más de responder que de preguntar, tanto por pudor como por puro exhibicionismo.

2. ¿Quién sería tu mujer perfecta?

Dejando de lado la mía, y mejorando lo presente, aquélla que me excite a nivel físico y emocional. Laetitia Casta se llevaría muchos números.

3. ¿Cómo imaginas hubiese sido tu vida de seguir soltero o no haber conocido a tu esposa?

Hace muchos años que dejé de imaginar como seria alternativa pasados o presentes paralelos: con estos bueyes hay que arar. No soy capaz de decírtelo, pero, sin duda, mi devenir sería mucho, muchísimo peor. Ella me cuida y me balsamiza.

4. ¿Rutinas etílicas y tipo de elixires preferidos?

Los viernes por la noche nos ponemos el Sálvame -mero parche, nosotros éramos más de DEC-, nos pedimos un par de pizzas y abrimos un vino, a poder ser medio decente. El tinto no me sienta bien últimamente, soy más de blanco. Y a nivel de destilados, Beefeater con Nordic y Absolut con limón o naranja, según el día. Y de vez en cuando un orujito de hierbas, aunque es tan difícil dar con uno bueno que casi he dejado el hábito.

5. ¿Recuerdos, positivos y negativos, de tu estancia en los States?

Hubo cosas dolorosas que prefiero obviar, pero, en general, lo peor fue la sensación de aislamiento y vulnerabilidad en un país que, en primera persona, es muy duro de habitar. Lo positivo fue la sensación de tener 5.000 km de costa a costa por explorar, unas condiciones naturales estupendas -tenía ardillas en la puerta de mi apartamento- y la sensación de ser, por primera vez, autónomo junto a mi esposa, entonces novia. Nuestro apartamento alquilado era humilde y de calidad discutible -cualquiera que conozca al estadounidense medio sabe que el refinamiento no va con él-, pero, de mis tres casas, ha sido la que más he sentido como propia. La echo de menos muy a menudo.

6. ¿De dónde te viene tu afición por Raphael? ¿Qué es lo que más te gusta de él?

Yo, que antes era aún más imbécil que en la actualidad, me jactaba de detestar a Raphael, probablemente por posturismo y por el qué dirán. En la última década, sin embargo, fui convergiendo hacia él bajo una premisa fundamental: es el exceso por el exceso, por lo que yo, excesivo, acabaría, en un escenario, haciendo lo que él hace. También hay que reconocer que Rapha fue cambiar de hígado y volverse como un calcetín, y su asociación con Enrique Bunbury -ya comentada en estas páginas- lo ha convertido, definitivamente, en lo que siempre quiso ser: el artista más moderno de España.

Pero, en general, lo que más me gusta de él es que hace lo que le sale del nabo, y eso es lo más aplaudible en un individuo de aquí a Siberia.

7. ¿Qué te gusta hacer cuando estas solo y nadie te mira?

Muchas cosas que pertenecen a mi privacidad más absoluta, y que si las comentara aquí dejarían de reconfortarme. Paso palabra, con tu permiso.

8. ¿Tienes algún miedo o fobia destacable?

Miedos, muchos, fobias, aún más. De las destacables, me aterrorizan las ratas, odio las alturas y me asquean profundamente las moscas. También me dan miedo los aviones, pero como aun así me entusiasman, la adrenalina vence a la cobardía y estoy siempre deseando despegar rumbo a donde sea.

9. ¿Has visto algún fantasma en tu vida?

A diario, por el carril izquierdo de la autopista y al volante de un BMW.

10. ¿Qué es lo que detestas más de un hombre y de una mujer?

La cabronez en su sentido más intrínseco, la falta de empatía. Que sean mala gente, en una palabra.

11. ¿Por qué no hay un niño o una niña en tu casa?

Ya lo comenté en estos lares. Simplemente, no me siento capacitado para ser padre, y para mí un niño o una niña son seres tan importantes que merecen alguien mejor que este chisgarabís.

12. ¿Tienes miedo de la muerte? ¿Crees en Dios? ¿De qué religión eres?

Tengo miedo a la muerte, a qué negarlo, aunque me asusta más la decrepitud, y no, no creo en Dios. Soy estadísticamente católico: me bautizaron sin mi consentimiento a las 24 horas de nacer, por si la diñaba. Es que vine ochomesino y con 2 kg 600 gramos. Una mierdecilla, vamos.

13. ¿A quién considerarías un ídolo absoluto de todos los tiempos para la Humanidad? ¿Algún ídolo actual?

Mis lectores habituales saben -o pueden suponer- que yo, en realidad, hace años que no tengo ídolos más allá de la boutade. Todo el mundo es humano, imperfecto y sujeto a crítica, y mi admiración por Julio Iglesias tiene más de broma que de real. O quizá no.

14. Si te convirtieras en un superhéroe, ¿quién serías y/o qué superpoder te gustaría tener?

Siempre, y desde pequeño, quise ser Superman, el único héroe que conjuga todos y cada uno de los poderes, desde la superfuerza a la supervelocidad. Seguro que, encima, también domina el supersexo.
Todo, lo quiero todo.

15. Si pudieras parar el mundo durante una hora, ¿qué harías?

Sinceramente, no lo sé. Probablemente me metería en los vestuarios femeninos de más de un gimnasio.

16. ¿Qué local o zona comercial elegirías para realizar un saqueo?

Un Media Markt, sin duda alguna. Sección cine y música.

17. Si pudieras tener una charla con alguien que haya muerto, ¿con quién sería?

Con mi madre.

18. De no haber nacido en esta época, ¿en cuál te hubiera gustado vivir?

En los años setenta.

19. De no ser tú, ¿quién te hubiera gustado ser?

Porfirio Rubirosa.

20. Si pudieras ir a cotillear tu futuro durante un minuto, ¿a qué momento irías?

Al de mi muerte. Curiosidad morbosa, probablemente.

21. ¿A quién harías desaparecer del mundo en este preciso instante?

A nadie. Que cada palo aguante su vela.

22. Si no vivieras en Girona, ¿dónde sería?

Probablemente en Estados Unidos.

23. Si fueras un animal, ¿qué animal serías?

Un gato.

24. ¿Cómo es que Mina se llama Mina?

En homenaje a la Mazzini, diva absoluta y una de mis cantantes de cabecera.

25. De lo que llevas vivido, ¿qué imagen y/o sonido guardarás en tu memoria toda tu vida?

El otro día, chateando, mi recién amiga Maribel se sorprendía con razón de mi memoria del instante concreto. Por alguna razón absurda, tengo recuerdos detalladísimos de todo tipo de acontecimientos, del más nimio al más trascendente, así que guardo tantas cosas en mi disco duro que soy incapaz de escoger una.

26. ¿Cuál es tu logro personal más importante? ¿Y tu derrota más estrepitosa?

Mi principal hazaña consiste en dormir relativamente tranquilo por las noches, en base a la observancia de un cierto código de valores. Mi mayor hándicap es la ausencia de fuerza, tanto en el sentído físico como, sobre todo, en el emocional.

27. ¿A quién le pides consejo, en caso de necesitar algún consejo?

A mi mujer.

28. ¿Qué es lo que no le perdonarías a alguien a quien quieres?

La mezquindad. No es que no la perdonaría, es que no la perdono.

29. ¿Cuál es el mejor recuerdo? ¿Y época de tu vida? ¿El más triste?

Como he dicho en la pregunta 22, tengo tantos recuerdos que es difícil destacar uno, por bueno o malo. Quizá mis viajes a París o Nueva York, o el primer orgasmo compartido. Mi mejor época, objetivamente, es la actual, aunque tengo una añoranza por la primera juventud exagerada para lo que en ella viví. La vivencia más triste fue la muerte de un familiar cercano, del que no doy aquí más datos por respeto a su memoria y a sus sobrevivientes.

30. ¿Tienes alguna deuda pendiente con el pasado? ¿Te arrepientes de no haber hecho algo?

Me arrepiento de cientos de cosas, tanto de las que he hecho como de las que no he hecho, y tengo miles de deudas pendientes. Tantas, que serían imposibles de enumerar. Habría querido ser otro en muchas ocasiones.

31. ¿El último chiste que te hizo reir?

Probablemente alguno de Eugenio repetido hasta la saciedad.

32. ¿Cuál fue el último piropo que te dijeron o dijiste?
El último que me dijeron: tú tienes tu punto; el último que dije, a cualquiera de mis amigas de Facebook: guapas.

33. ¿Qué consejo le darías a alguien que busque trabajo en este país?

Emigra.

34. ¿Te gustaría ser famoso algún día?

Rotundamente no.

35. ¿A qué edad tuviste tu primera novia? ¿Y la virginidad cuánto te duró?

Hubo muchos intentos baldíos, pero no pude presumir de enamorada hasta los 20. Y no me desprecinté hasta los 21. Sí, ya lo sé: lamentable.

36. Una de tus virtudes sería... Uno de tus defectos...

Como virtud, la empatía, como defecto, la falta de sustancia.

37. Una actriz, una película, un músico o grupo musical, un libro y una canción que te gusten.

Como actriz, Brigitte Bardot -no por intérprete, sino por mito-, como grupo musical, The Doors. Por libro escojo Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé -o Trilogía de Nueva York, de Paul Auster-, y por canción, Et maintenant, de Gilbert Bécaud.

38. ¿Qué palabra sería la que más uses?

Hijoputa.

39. ¿Crees en el amor y/o el matrimonio, en el matrimonio, en el amor, en ninguno de los dos?

Creo en el amor. En el matrimonio ni creo ni dejo de creer: me parece una cuestión estéril. Se cree en la pareja o no se cree, los papeles son un mero ornamento.

40. ¿Qué es lo que más te molesta que te pregunten?

Que por qué no tengo hijos, si el preguntón es un desconocido o alguien que no me cae bien -que no es tu caso-.

41. ¿Qué es lo que más te molesta que te digan?

Me molesta que se metan en mi vida, en general.

42. ¿De qué forma evades la rutina?

Intentando hacer lo que me da la gana el máximo tiempo posible. Y, mal que bien, lo voy consiguiendo. También compro deuvedeses compulsivamente: mano de santo.

43. ¿Cuál es tu futuro inmediato? ¿Cómo lo ves?

Mi futuro inmediato es incierto pero, en tanto que inmediato, es también inevitable, así que, aun viéndolo complicado, no me queda otra que asumirlo. Lo veo con resignación, en su mayoría, y con esperanza, en una pequeña parte.

44. ¿Marca de coches preferida? ¿Coche del que estés enamorado de siempre? ¿Conducción deportiva o económica?

Soy un amante de los coches ingleses e italianos. Aston Martin o Alfa Romeo me convencen desde siempre, y donde se ponga mi Mini clásico, que se quiten los demás. Conducción ligera, pero sin olvidar que la carretera es de todos y no está a mi exclusivo servicio.

*Al final, y sobre todo gracias a un fiel que vale su peso en oro, las preguntas han sido aluvión. Mis reconocimientos a quienes han participado y a quienes dediquen unos minutos a releer mi medianía.

El año que viene, más.

Y cómo no, feliz semana.

Poinçoentrevista 2012

Posted by : Le poinçonneur | 19 ene 2012 | Published in


Una agradable conversación mantenida anoche con una amiga de Facebook me ha terminado de decidir a lo que llevaba tiempo barajando: repetir la fórmula que tan inesperado éxito cosechó el curso pasado.

Así, desde ahora, desde ya, queda abierta la recepción de preguntas para la edición 2012 de la poinçoentrevista: en el remoto caso de que les despierte yo algún interés, fríanme a cuestiones sobre los temas que se les ocurran, teniendo por únicos límites la intimidad de terceros y los relativos a mi situación profesional, nombre, domicilio y apariencia física -¡fotos no!-, por daniños al misterio que tanto me gusta cultivar.

Las preguntas deberán ser dirigidas, como siempre, a petittrou2009@hotmail.com antes del viernes 27 de enero, y serán publicadas, también como siempre, de forma anónima y por estricto orden de recepción. No existe límite por usuario, ya sean dos o doscientas.

Las respuestas, si se animan, el día 29.

Hala, hala, no se corten.

Lo inrecortable

Posted by : Le poinçonneur | 10 ene 2012 | Published in


Mi padre tiene 78 años. Después de una vida que un generoso calificaría de complicada -enterrar a una esposa y a un hijo no es moco de pavo- ha caído en una depresión ansiosa que ya dura varios meses y a resultas de la cual hemos pasado, él y yo, ocho horas en urgencias para acabar con un alta tan tranquilizadora -el corazón, a prueba de bombas- como inquietante -¿para cuándo el próximo episodio?-.

Se extrañarán Vdes. que entre en cuestiones tan personales cuando siempre he sido más que renuente a ventilar aquí intimidades, pero escribo este post para desahogarme, para homenajear a mi padre y para agradecer al equipo médico del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona -Can Ruti, para los más profanos- el exquisito trato recibido. Hoy he visto a enfermeras que podrían ser mis sobrinas aguantar a ancianos inaguantables, llamarlos por su nombre, cogerlos de la mano y hasta besarlos para tranquilizarlos. He visto -o atisbado, tras las cortinas de rigor- limpiar culos cagados y cambiar sábanas meadas sin un mal gesto. He visto, en suma, la humanidad de la que carecen ciertos prebostes que, puestos a recortar, podrían mandar al desguace sus cochazos oficiales. O mejor aún, ponerlos a disposición de los familiares de enfermos -con chófer incluido- para evitarles madrugones y apelotonamientos en buses, trenes y demás transportes públicos.

Aprovechando la avinentesa para mandar un abrazo emocionado a los citados prebostes, confieso públicamente que hoy, a costa del contribuyente catalán, me he cenado una ración de conejo que mi padre no ha querido. Si apreciárase inmoralidad, desfachatez o urdangarinismo en mi comportamiento, sírvanse las autoridades competentes contactarme por email y les daré los datos necesarios para mi apresamiento. Eso sí, como siempre fui un coqueto, les pongo una condición: que me detengan al grito de ¡prendedle!

Punto y seguido

Posted by : Le poinçonneur | 31 dic 2011 | Published in


Pues se acaba 2011, y no exactamente como yo deseara. Lo que era inconcluso un año ha, inconcluso sigue. Algunas cosas han empeorado -mucho-, otras, mejoraron -ligeramente-. Se va, en suma, una cifra más a tomar viento, y son ya 36.

Respecto a esta misma hora hace 365 días, peso más o menos lo mismo, tengo menos pelo y he cambiado mi Nissan Micra por un Audi, lo que, como decía el gran Rubianes, me convierte automáticamente en millonario. El Audi, como casi todo en esta vida, no me lo he ganado por mí mismo, sino que ha sido concedido a mi esposa en virtud de su muy reluciente nuevo empleo, ése por el que todo el mundo, en justicia, la felicita. ¿Acomplejado yo? Un cojón.

Han sido 52 semanas convulsas, con momentos cumbre -el yo nunca de julio en casa de mi Paquito- y lo contrario -demasiados funerales-. 8.760 horas que han dado para varios viajes peninsulares, para estrechar lazos con gentes de lo más interesantes -vosotros sabéis quiénes sois, y si no, os lo podéis imaginar- y para congelarlos de por vida con quien forma ya, justa o injustamente, parte de mi pasado.

He visto incontables películas, he aprendido a pasar de la política y a hojear los diarios en diagonal -y soy mucho más feliz-, y no creo haber leído un solo libro entero -réquiem por mi capacidad de concentración-. Vía Facebook he contado cosas que jamás pensé a personas a quienes no he visto la cara, pero que, en un mensaje, en unas líneas, me han demostrado más calor que otros muchos en la convivencia de décadas.

Acabo el año con temores que nacen, mientras otros se aquietan. Compruebo, para mi sorpresa, que soy más duro de lo que pensaba, y que bajo el medianía, a veces, aflora un sustrato granítico.

Por él brindo, como por todos Vdes.

De corazón, a todas y todos, la mayor de las felicidades. Aquí, como siempre, tienen su casa.

Las malas compañías*

Posted by : Le poinçonneur | 26 dic 2011 | Published in


Mis amigos son unos atorrantes.
Se exhiben sin pudor, beben a morro,
se pasan las consignas por el forro
y se mofan de cuestiones importantes.

Mis amigos son unos sinvergüenzas
que palpan a las damas el trasero,
que hacen en los lavabos agujeros
y les echan a patadas de las fiestas.

Mis amigos son unos desahogados
que orinan en mitad de la vereda,
contestan sin que nadie les pregunte
y juegan a los chinos sin monedas.

Mi santa madre
me lo decía:
"cuídate mucho, Juanito,
de las malas compañías".

Por eso es que a mis amigos
los mido con vara rasa
y los tengo muy escogidos,
son lo mejor de cada casa.

Mis amigos son unos malhechores,
convictos de atrapar sueños al vuelo,
que aplauden cuando el sol se trepa al cielo
y me abren su corazón como las flores.

Mis amigos son sueños imprevistos
que buscan sus piedras filosofales,
rondando por sórdidos arrabales
donde bajan los dioses sin ser vistos.

Mis amigos son gente cumplidora
que acuden cuando saben que yo espero.
Si les roza la muerte disimulan.
Que pa' ellos la amistad es lo primero.

Joan Manuel Serrat, En tránsito, 1981.

*Por las borracheras. Por los abrazos. Por las comilonas. Por las alegrías futbolísticas. Por los onanismos compartidos. Por arreglarme el Mini. Por los chateos hasta las tantas. Por las bromas obscenas. Por las discusiones pedantes y cinéfilas. Por las sobremesas interminables. Por las futuras rutas vinícolas hispanogalas. Por las tapias meadas. Por los ataques de dignidad. Por las confidencias. Por los gintonics. Por poner verde a Sergio Marchionne. Por las peleas. Por las reconciliaciones. Por los que hubieron. Por los que hay. Por los que vendrán.

Mis fieles saben de mi perenne tendencia a la loa al sexo femenino. Déjenme que hoy, por un día, por una vez, reboce este libelo de la testosterona más sana y contumaz.

Decíamos ayer...

Posted by : Le poinçonneur | 19 dic 2011 | Published in


Un día vino a reconsiderar
si algunos cambios no estarán prohibidos,
si uno no es más que lo que siempre ha sido
y ya no hay forma humana de escapar.

Y se aburría tanto en su mudez
y le dolía tanto la cordura,
que decidió lanzarse a la aventura
y airear de nuevo su desnudez
.

Joan Baptista Humet, El regreso, Actual Records.

*Con una cita de Sólo bajé a por tabaco, el álbum con el que el siempre inolvidable Humet volvió en 2004 de su exilio creativo de tres décadas, declaro finiquitados los posts de prueba: desde hoy, desde ahora, Le poinçonneur des Lilas vuelve a estar oficialmente al servicio de todos Vdes. No tengo demasiado claro el formato, y los nuevos contenidos andan apenas embastados, pero les adelanto algo: habrá menos opinión política -estoy harto de todo y de todos-. Intentaré centrarme, en vez, en la noble misión de entretenerles.

Hala, hala, vayan pasando, que ya saben que se les quiere.

Felicidades*

Posted by : Le poinçonneur | 17 nov 2011 | Published in



Felicidades
por habernos roto el corazón en mil pedazos,
felicidades
por jugar al juego del amor y hacernos daño.

Felicidades
por jugar con nuestro orgullo con tanta frialdad,
felicidades
porque sólo una mirada vuestra nos hace soñar.

Copa a copa, mano a mano,
este brindis va por ellas,
nos hicieron sus esclavos
y nos gustan sus cadenas.
Seguiremos adelante
contra el viento y la marea,
el dolor de sus desaires
hiere menos que perderlas.

Felicidades
por hacer del hombre el triste rey de los payasos,
felicidades
por robarnos la palabra, la razón y enamorarnos.

Felicidades
porque nos quitáis el sueño, la calma y la paz,
felicidades
porque cuando no estáis cerca vivir es llorar.

Copa a copa, mano a mano,
este brindis va por ellas,
nos hicieron sus esclavos
y nos gustan sus cadenas.
Seguiremos adelante
contra el viento y la marea,
el dolor de sus desaires
hiere menos que perderlas.

Julio Iglesias y Pedro Vargas, Sony Music.

*Este cuadernillo de consistencia tan incierta como los brotes verdes de Zapatero dedica esta noche su vacuidad a un drama que atenaza, desde antiguo, mi convivencia matrimonial. Y es que mi esposa, feligreses, lleva tres lustros tratándome con amor, generosidad, dulzura y delicadeza, virtudes todas ellas encomiables mas irremediablemente distantes de lo que a mí, connaisseur, más me pierde: la caña.

Comentaba el asunto el otro día en mi Facebook a propósito de un feliz anuncio que concentra, en pocos segundos, la esencia de mi ansiedad. La misma esencia que destila el himno que el Padre Eterno y don Pedro dejaron para la posteridad, hace ya un cuarto de siglo.

Luz & Geraldine

Posted by : Le poinçonneur | 14 nov 2011 | Published in



Izquierdista à l'ancienne manière, jamás imaginéme dando pábulo en este libelo a un spot de productos bancarios. La cosa, empero, tórnase muy diferente si en vez de réditos y avales, el mensaje discurre en feliz conversación entre dos damas tan exquisitas como incontestables. Queden aquí para todos Vdes.

Quiero, por cierto, agradecer más que calurosamente las muestras de afecto recibidas en los dos post-ensayo publicados en los últimos días. Podrá parecer que, catalán, juego a la puta i la Ramoneta, pero, sinceramente, no sé, a esta hora y minutos, si estos tuiteos extendidos se convertirán o no en algo más consistente. En cualquier caso, y de nuevo, miles, millones de gracias.

Volviendo al tema principal: no se pierdan la festiva relación entre mi adorada Gerarda y el que, inevitablemente, ha de ser nuestro último tránsito. Como ella, yo también cultivaba de pequeño juegos fúnebres, y ardo en deseos de redactar mi propio testamento -no se me antoja nada más divertido-.

A todas, a todos, feliz semana.