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Siempre Pepe

Posted by : Le poinçonneur | 9 dic 2011 | Published in


Uno de los episodios que acabó de pespuntear mi ya más que veterana misantropía fue el abominable linchamiento a que fue sometido Pepe Rubianes, ya enfermo, poco antes de morir. No esperen links ni ulteriores comentarios sobre el asunto, me limitaré a señalar la vergüenza que sentí ante el asedio a un hombre fundamentalmente bueno que siempre cumplió con el deber del cómico: entretener, primero, y morder alto, después -es el primero y el único, hasta ahora, que se ha atrevido, en Catalunya, a cachondearse de La Caixa en un escenario. Para los no iniciados, les aclararé que La Caixa es una megaentidad bancaria dueña de la mitad de los catalanes, entre los que, cómo no, me cuento-.

Con ocasión de una de las periódicas cenas en que las viudas de Pepe -ya apuntadas anteriormente en este cuadernillo- celebran para plànyer entre gintonics a quien fue alma mater, el cineasta Manel Huerga aprovechó para colar una cámara entre los comensales, atrevimiento que ha dado lugar a Pepe & Rubianes, un filme-documento de próximo estreno dedicado a la figura del colosal actor galaico-catalán. Los afortunados espectadores podrán -podremos-, así, deleitarnos con las anécdotas que sobre Pepe desflorarán los vividos labios de Joan Manuel Serrat, Joan Lluís Bozzo, Carles Flavià o Manel Pousa -el Pare Manel, el mejor candidato a suceder de una vez a Rouco al frente de la Conferencia Episcopal-.

Es inútil recomendar lo imprescindible, así que Vdes. verán.

Florinda

Posted by : Le poinçonneur | 10 mar 2011 | Published in


A muchos puede extrañarles que, de todas las posibles, y para ilustrar esta breve reseña, escoja una imagen de Florinda Chico enseñando sus rotundos pechos en Cría cuervos. Habrá incluso quienes se exclamen ante una supuesta falta de respeto a la actriz recién fallecida. Con su pan se lo coman.

Y es que pocas intérpretes me han suscitado tanta admiración como la Chico enseñándole las tetas a Ana Torrent desde su cincuentena, desde su físico en nada semejante a Brigitte Bardot, en el filme cumbre de Saura.

Nada tuvo aquello que ver con el barato destape que se atisbaba: sólo hubo, en el gesto, valentía. El arrojo de una cómica que valía su peso -mucho- en oro, y que, tristemente, acaba de dejarnos, como demasiados de sus compañeros de generación.

A Florinda, siempre, mi cariño y mi agradecimiento. Y el de todos Vdes., estoy convencido.

FOTO: ELÍAS QUEREJETA, P.C..

Antonia

Posted by : Le poinçonneur | 19 feb 2011 | Published in

A Juanito*

Posted by : Le poinçonneur | 11 ene 2011 | Published in


*Enormemente respetuosa -por lúcida- resulta la reseña que Borja Cobeaga dedica hoy en El Periódico al recién fallecido Juanito Navarro. No se la pierdan.

A Manolo*

Posted by : Le poinçonneur | 13 oct 2010 | Published in


A pesar de haberlo votado en las últimas elecciones, no me siento especialmente casado con Zapatero. No me parece, ni de lejos, el hombre providencial que él mismo se cree, aunque, en vistas de la alternativa, probablemente hoy volvería a meter su papeleta en la urna. Es lo que hay.

De vez en cuando, sin embargo, el zapaterismo atina con precisión cirujana: ayer, sin ir más lejos, entregó al inconmensurable Manuel Alexandre la Gran Cruz de Alfonso X en reconocimiento a sus más de 60 años de carrera.

Lo que más me ha gustado a mí de siempre son las mujeres y los percebes, comenta el canalla Alexandre, a sus 91, en el documental Un actor para un pueblo. ¿En qué orden? Depende de la calidad, remata.

Manolo, fenómeno.

*Con ocasión -triste- de la muerte de Manuel Alexandre, creo oportuno recuperar este antiguo post que le dediqué hace ya bastante tiempo y que en una frase -la de los percebes- concentra la esencia vital del gran cómico. Lo ilustro con una fotografía suya en que aparece junto a Agustín González y José Luis López Vázquez. La imagen fue captada a finales de 2004 con motivo del estreno de Tres hombres y un destino, montaje teatral en que compartían escenario. Ninguno de ellos se halla ya entre nosotros -curiosamente, se han ido yendo en orden inverso a sus edades-. Ahora ha sido el mayor de los tres, Manolo, quien nos ha dejado, a sus devotos, viudos. No se lo tendremos en cuenta: es tanto lo que nos ha dado.

Non Solum

Posted by : Le poinçonneur | 16 jun 2010 | Published in


En los últimos días, y debido a nefastas influencias, he acabado por recuperar mi antigua pluma, en desuso desde hacía años. Qué menos, entonces, que aplicarla en volver a colaborar con La Porta Clàssica, donde, comprensivos, no sólo acogen mi mediocridad, sino que, además, me consiguen pases gratuitos para espectáculos tan estupendos como Non Solum, la pequeña joya de Sergi López con que reinauguro mi faceta de cronista de Alta Cultura. Y es que no quiero contarles, amigos, el postín que yo, un simple chisgarabís, me doy al pedir en taquilla mi localidad de prensa: por momentos como ése, sin duda, vale la pena vivir.

Advierto a mis lectores de allende el Ebro que la reseña, además de no valer demasiado la pena, está en catalán, mas estoy seguro de que será comprensible para todo aquél que ponga un poco de intención.

Va por todos Vdes., del primero al último.

Soy viuda

Posted by : Le poinçonneur | 2 mar 2010 | Published in


Las viudas de Pepe son un colectivo de amigos y admiradores del inmenso Pepe Rubianes -impulsado, entre otros, por Joan Lluís Bozzo, Carles Flavià y Joan Gràcia- que, con ocasión del primer aniversario de su fallecimiento, reclaman que se dé su nombre a una vía de su ciudad, Barcelona. Como primer acto reivindicativo, han pegado unos carteles adhesivos sobre los rótulos de la calle Almirall Cervera, en la Barceloneta donde siempre vivió. En ellos puede leerse: CARRER DE PEPE RUBIANES, ACTOR GALAICO-CATALÀ.

Si el desnortado Ayuntamiento de Hereu se dejase de gilipolleces como pretender organizar unos Juegos Olímpicos de Invierno en la capital del clima mediterráneo y prestase atención a lo que sus ciudadanos quieren de verdad, habría derogado la norma absurda que impide incluir a un personaje en el nomenclátor urbano hasta transcurridos cinco años desde su muerte. Ignoro quién era el almirante Cervera, sin duda insigne, pero no me cabe duda de que los barceloneses prefieren -preferimos- levantar la vista y encontrar a Pepe en los altares de su barrio: las esquinas.

Me proclamo, desde ya, viuda. Para los restos, además.

FOTO: FLICKR/KADIX.

Agustín González

Posted by : Le poinçonneur | 26 ene 2010 | Published in

El inconmensurable Agustín González Martínez nació en Madrid el 24 de marzo de 1930. En su juventud, inició diversas carreras universitarias -entre ellas, la de Filosofía y Letras-, pero su vocación artística le hizo abandonarlas en favor del Teatro Español Universitario -el mítico TEU-, donde tuvo su primer contacto con las tablas. Jamás volvería a bajarse.

Calvo, y de físico y voz particulares, los papeles de galán le estuvieron vedados desde el principio. Aun así, en 1954 debutó en el cine de la mano de Juan Antonio Bardem con Felices pascuas, inicio de una trayectoria fílmica que comprendería casi centena y media de títulos, entre los que destacaron Atraco a las tres, Volver a empezar, Los santos inocentes o Belle Époque.

Histriónico, brilló en multitud de roles secundarios tanto en la comedia como en el drama, siendo especialmente memorables sus delirantes curas -La escopeta nacional, La corte de Faraón-, próximos al poder y a la buena mesa. Colaboró repetidamente con Berlanga, Camus, Fernán-Gómez o Garci, que lo dirigió en Tíovivo c. 1950, su última película. Fue también habitual su presencia en la pequeña pantalla, casi siempre en series cómicas tan estupendas como Historias de la frivolidad o las más recientes Los ladrones van a la oficina o 7 vidas .

Era hermano de Manuel González, componente del grupo Los Brincos, y mantuvo una relación sentimental durante más de treinta años con la gran actriz María Luisa Ponte, con quien jamás llegaría a casarse.

Adorado por el público más exigente, González se despidió de los escenarios a finales de 2004 con la obra Tres hombres y un destino, en la que compartía cartel con José Luis López Vázquez y Manuel Alexandre. Pocas semanas después, su estado de salud se deterioró, falleciendo en Madrid el 16 de enero de 2005.

Agustín González es, a qué decirlo, uno de mis actores favoritos. Somos legión quienes lo echamos de menos. Quede aquí, aunque insignificante, mi homenaje.

Viva la Fisher

Posted by : Le poinçonneur | 6 ene 2010 | Published in

Si yo fuera quien quisiera ser, levantaría oleadas de admiración por mi serena belleza, mi cuerpo escultural, mi astronómica cuenta corriente y mis cientos de muescas en el cabecero. Como no lo soy, tengo que arrastrarme con lo que Dios me dio, ante lo que no me queda, a menudo, otra defensa que el humor.

Físicamente no valgo un pimiento, mi trayectoria profesional no es la de un triunfador -qué decir de mi bolsillo- y cultivo varias enfermedades crónicas -una de ellas no precisamente leve-, circunstancias todas que sobrellevo con la alegría que me caracteriza, qué remedio me queda.

Es por ello que me muerdo las uñas por tener que perderme el a buen seguro descacharrante monólogo que Carrie Fisher presenta estos días en Broadway y que -me temo- habrá caído de la cartelera la próxima vez que pise la Gran Manzana.

La Fisher, anclada de por vida a esa saga galáctica que empezó bien y acabó fatal -o viceversa, cosas de las precuelas- tiene a bien descojonarse de sí misma a cuenta de sus debes, entre los que cuenta alcoholismo, drogadicción y trastorno bipolar, amén de una carrera que un generoso calificaría de irregular. Algunos dicen que la religión es el opio de las masas. Pues bien, yo tomé masas de opio religiosamente, suelta en una de las perlas del espectáculo.

A mí, que siempre la he estimado, si me la mentan, mi primera palabra no será para Star Wars, sino para su secundario en Cuando Harry encontró a Sally..., manifiesto que supera y centuplica a todo lo que haga George Lucas en esta vida y las siguientes. Ídem para Shampoo, donde lucía carne adolescente para un Warren Beatty huracanado como as usual.

Retomando el hilo inicial, hay que tenerlos muy bien puestos para satirizarse a uno mismo, más de forma pública. Yo, que siempre seré un mierda, no paso de hacerlo mal y a ratos en esta gacetilla, reducto de mediocridad. Mi Carrie, arrojada, lo aventa a voz en grito desde un escenario y en la capital del mundo.

Para ella la gloria, más que merecida.

Rafaela Aparicio

Posted by : Le poinçonneur | 28 sept 2009 | Published in

Marbella era aún un pueblecito de pescadores cuando acogió el nacimiento de Rafaela Díaz Valiente. Era el 9 de abril de 1906.

Rafaela se diplomó en Magisterio, pero a los 23 años, quizá cansada de niños ajenos, se puso el Aparicio para lanzarse al teatro, su vocación, ámbito en el que conoció al que sería su marido, Erasmo Pascual.

El posterior salto a Madrid le permitió a acceder a trabajos cinematográficos, primero pequeños, luego, más grandes. Empezó en 1935 sin frase en Nobleza baturra, de Florián Rey.

Casi siempre fue secundaria, en papeles de chacha, monja malcarada o suegra omnipresente, normalmente en comedias de mediana calidad y superior taquilla. De Marisol rumbo a Río a Sor Citroën, pasando por Las Ibéricas F.C. o El Cid Cabreador. No faltaron, sin embargo, incursiones en el drama, al lado de Saura -Ana y los lobos, Mamá cumple 100 años-, Aranda -Cambio de sexo- o Erice -El sur-. Las más de las veces, su figura pequeña y regordeta se merendó en pantalla a las starlettes de turno.

Adorada por el público, enlazó un rodaje tras otro durante más de cuatro décadas. Con sus facultades visiblemente mermadas, y ya casi nonagenaria, acabó su vida artística vergonzantemente bufoneada en la Tele 5 de las mamachicho. Muchos nos sonrojamos al verla desvariar junto a Bertín Osborne en programas indignos de su categoría.

Rafaela, nuestra gran cómica, murió en Madrid el 9 de junio de 1996.

María Luisa Ponte*

Posted by : Le poinçonneur | 4 sept 2009 | Published in


María Luisa Ponte Mancini nació en Medina de Ríoseco, provincia de Valladolid, el 21 de junio de 1918. De familia de actores, debutó ya de adolescente en el teatro, con obras de Ibsen o Cervantes. En 1952 rodó su primera película, La estrella de Sierra Morena, de Ramón Torrado, iniciándose así una fructífera carrera fílmica que la haría brillar, casi siempre de secundaria, en cintas tan señeras como El pisito (Marco Ferreri) o El verdugo (Luis García Berlanga).

En las décadas siguientes combinó sus intervenciones en los Estudio 1 de RTVE con colaboraciones con cineastas tan dispares como Jesús Franco, Mariano Ozores o Mario Camus. Sin hacer ascos a la astracanada, no tuvo reparos en abordar proyectos arriesgados como Tamaño natural (Berlanga, otra vez) o La petición (Pilar Miró).

Su particular físico, unido a su voz gruñona, la convirtieron en vehículo preferente para la comedia. Recuerdo con especial cariño su papel de madre de Ana Belén en La corte de Faraón (José Luis García Sánchez), probablemente el filme con el reparto más estelar de la historia del cine español.

Viuda prematuramente del también actor José Luis López de Rueda, padre de su única hija, mantuvo, durante casi treinta años, una relación sentimental con el no menos grande Agustín González, próximo objeto de atención en este cuadernillo.

Se despidió de las cámaras con su intervención en Canción de cuna, de José Luis Garci, a mediados de los noventa.

Murió en Madrid el 2 de mayo de 1996.

Vayan estas líneas en su recuerdo.

Foto: RTVE.

*Aunque últimamente lo tengo bastante abandonado, el cine nacional ha sido siempre mi preferido, por la cercanía de sus historias y protagonistas. Nuestra filmografía está llena de excepcionales actores y actrices que, por razones diversas, no consiguieron entre el gran público el reconocimiento que merecían, que sí disfrutaron a veces en el ámbito teatral, por definición más reducido. Muchos, empero, desarrollaron carreras cinematográficas tan brillantes como duraderas, normalmente en papeles de reparto en los que, a menudo, eclipsaban con su talento a los galanes o primeras actrices de turno. Creo de justicia reivindicar el trabajo de aquellos cómicos a quienes tanto debo. A ello me pongo dedicándoles esta sección que hoy se inicia, y que espero, como siempre, que sea del agrado de mis lectores.