El asesinato de Richard Nixon

Posted by : Le poinçonneur | 9 feb. 2010 | Published in

Olvidado por historiadores y documentalistas, Samuel Byck era un pobre desgraciado de Philadelphia que el 22 de febrero de 1974 intentó secuestrar un DC-9 de Delta Airlines que debía despegar de Washington con destino a Atlanta. Su propósito no era otro que estrellarlo contra la Casa Blanca y acabar con la vida del presidente Nixon, a cuya Administración culpaba de todos sus males.

Byck, desempleado, divorciado y con problemas psiquiátricos, se llevó por delante a George Neal Ramsburg, policía del aeropuerto Baltimore, y al copiloto del vuelo, Fred Jones. Hirió también al comandante, Reese Loftin. Con el segundo de a bordo muerto y el piloto con un disparo en el hombro, pretendió que una pasajera, a punta de pistola, ayudara a manejar el avión. Tras forcejear con una azafata, fue abatido a tiros por el agente Charles Troyer, que utilizó el arma del ya inerte Ramsburg. Agonizante, Byck se voló los sesos en el suelo de la cabina con el revólver del 22 que había robado a un amigo. Horas antes, había enviado por correo varias cintas magnetofónicas a diferentes personalidades de renombre -entre ellas, el músico Leonard Bernstein- en las que detallaba las razones que le movían a perpetrar el frustrado magnicidio.

En 2004, la patética historia fue llevada a la pantalla por Niels Mueller, producida -entre otros- por Alfonso Cuarón y Leonardo DiCaprio. El papel del don nadie Byck recayó en un más que brillante Sean Penn, acompañado para la ocasión por los excelentes secundarios Don Cheadle, Naomi Watts y Jack Thompson.

Una obra no ya recomendable, sino meramente imprescindible, que muestra la cara B del llamado sueño americano. No se la pierdan.

(4) Comments

  1. Juselin said...

    Pa la saca, ¿pero el avión se estrella?.

    9 de febrero de 2010, 22:52
  2. Le poinçonneur said...

    Hombre, dado que Nixon murió en 1994, es evidente que no.

    Pero no te la pierdas. Vale la pena.

    10 de febrero de 2010, 0:02
  3. Juselin said...

    Me refería a si se estrellaba al estar el comandante herido, no en si lo hacia contra la Casa Blanca, aunque quizás es que no llego a despegar... independientemente del desenlace veré la película.

    10 de febrero de 2010, 10:31
  4. Le poinçonneur said...

    El avión no despega. No te chafo nada, porque, de haberlo hecho, la cosa sería más que conocida.

    Don't lose it :)

    11 de febrero de 2010, 0:06