Lo más natural

Posted by : Le poinçonneur | 18 nov. 2009 | Published in


Algún conocido, alguna vez, me ha afeado la -a su juicio- excesiva presencia en este panfleto de alusiones al erotismo, a lo venéreo, y, en general, al sexo en su conjunto. No es que quiera quitarle la razón -dedico, de hecho, la sección Cochinadas al estudio de la materia-, mas, sinceramente, no considero ofensivo ni desfachatado el tratamiento que dedico a estas cuestiones.

Aunque más de una vez quien por aquí asome puede toparse con un pecho femenino, una cita picantona o incluso un pene, mi vara de medir a la hora de abordar el asunto reproductivo es, según intento, y teniendo en cuenta la heterogeneidad de mi escasos seguidores, aproximadamente la misma que la de un periódico de tirada nacional, destinado a ser hojeado por todo tipo de audiencias. Trato, no sé si con éxito, de mentar y mostrar lo que cualquier rotativo enseña en sus páginas, en las que, si es menester, aparecen desnudos o contenidos si no directamente eróticos, sí insinuantes en la medida de lo posible.

Busco, con ello, no pasarme de mojigato ni, por contra, resultar excesivo en mi análisis. Aunque entiendo que mi público objetivo es adulto, tampoco es cosa de enlazar vídeos de Youporn o Xtube -webs que, por otra parte, recomiendo con fruición: viva el voyeurismo-. Quien quiera carne fresca, la tiene a tiro de Google.

Mi intención, quizá ilusoria, es abordar el asunto sexual con la misma espontaneidad con la que aspiro a tocar cualquier otro tema, sin poner ni quitar importancia a algo que la tiene en la medida en que todos derivamos de su práctica. Si alcanzo o no el éxito en mi empeño, la Historia lo dirá.

Empero, el éxito del post que ayer dediqué a la absenta -ver comentarios- me hace fantasear que no estoy solo en la defensa de esta naturalidad que predico respecto a la coyunda, posiblemente, el punto medio necesario entre el poco y el mucho, polos ambos tan negativos como discutibles en su magnitud.

Es por ello que, ya lanzado, me atrevo a proponer a esos mismos comentaristas -y a mis lectores en general- que hagan apología de lo festivo y dejen aquí constancia de aquella vez en la que se abandonaron al arte supremo en el sitio más insólito. Rompamos barreras y reivindiquemos ahora y por siempre la frescura de cintura para abajo, tan noble es nuestra causa.

En mi humilde caso, el primer escalón del podio andaría entre un taller mecánico y el vestuario de una piscina -pública, como es lógico: lo contrario no tendría ninguna trascendencia-.

Tienen Vdes. la palabra. ¿Se animan o me dejan solo en mi concupiscencia?

(8) Comments

  1. No a todo said...

    Poco original. En una arquitectura de éstas a medio derruir y que quedan como elemento estético en medio de un parque. En la playa. Alguna tontería rápida en el probador de alguna tienda.

    Y si por mi fuera, habría cosas más divertidas en esta lista, pero siempre me encuentro parteners con una excesiva pudicia.

    18 de noviembre de 2009, 18:47
  2. Le poinçonneur said...

    Se subestima Vd., querido. Lo de la arquitectura en medio de un parque tiene su aquél. Y lo del probador siempre me ha dado morbo, pero nunca lo he probado, valga la redundancia.

    Muy bien, muy bien. Todo ello habla fantásticamente de Vd. y su arrojo.

    ¿Nadie más se anima? Evita, no me defraudes...

    19 de noviembre de 2009, 0:33
  3. Jorge said...

    Lo sexual tiene la misma importancia que sentarse a comer un huevo frito (sin segundas). También es cierto que la gente de escandalizamiento fácil la tiene tomada con el sexo, si pusieras videos de películas como "Grupo Salvaje", friendo no huevos, sino tiros por aquí y por allá... seguramente no se acordarían que matar, o hacer apología de la muerte es mucho más obsceno.

    19 de noviembre de 2009, 14:41
  4. Le poinçonneur said...

    Coincido totalmente contigo.

    Pero te has ido por la tangente y no has contestado la pregunta.

    Tramposo :P

    19 de noviembre de 2009, 19:32
  5. Jorge said...

    Cierto es. Recuerdo con dolor las escaleras entre el quinto y el sexto de mi casa a las cuatro de la mañana, estaba deseando acabar porque era más el dolor del escalón en mis riñones que el placer proporcionado. Recuerdo con tristeza un día que estaba un tanto bebido, que estaba en la playa con otra pareja y una amiga común, que salimos de la tienda de campaña para hacer un poco de magreo... y luego le dije que me iba a dormir, que estaba cansado (sin profundizar en el tema ni nada). Es una de las cosas de mi vida que me han dejado marcado, porque además... es que aún encima era un bombón, coño, maldita bebida.

    20 de noviembre de 2009, 0:14
  6. Le poinçonneur said...

    Ah, si las escaleras de las fincas de España hablasen...xD

    Es un mal vicio la bebida, amigo. Déjala antes de que acabes como yo :P

    Abrazos.

    20 de noviembre de 2009, 1:09
  7. Alex said...

    Por supuesto que reivindico el sexo por encima de casi todo. El amor, esa cosa tan rara que se da una vez en la vida (o dos con suerte), se supera por puntos.

    Y hablando de sexo: ¿alguna vez vio algo semejante a Sasha Grey? Los pelos como escarpias se me ponen.

    21 de noviembre de 2009, 20:59
  8. Le poinçonneur said...

    Voy a dudar, si me lo permite, que sean precisamente los pelos los que se le pongan como escarpias ante semejante hembra :P

    Pidiendo perdón por la ordinariez, añada Vd. los nombres de Maria Ozawa, Silvia Saint y Aria Giovanni.

    21 de noviembre de 2009, 21:21