Diplomacias

Posted by : Le poinçonneur | 15 dic. 2010 | Published in


Acabo de añadir al Féisbuc a un tipo la mar de interesante que -cosas de la vida- es de condición homosexual. Preguntándome gintonic en mano cómo debería comportarme en el improbable caso de que lleguemos a conocernos personalmente -nos separan más de medio millar de kilómetros-, me interrogaba sobre si, llegado el momento, debería ofrecerle mi mano derecha o, por el contrario, serían más de agradecer dos besos en la mejilla.

Entre trago y trago de Beefeater, confesaré que yo envidio profundamente -quizá caigo en el tópico- a los gays por su franqueza, y, en suma, por su desenvoltura. Yo, que de hetero tengo sólo lo venéreo -y que dure: donde se ponga Shayk que se quite Clooney- aprecio y envidio la calidez en el trato que se profesan los de la acera de enfrente.

Yo, que, de todos mis amigos, sólo hay uno -straight- con el que me beso a cada encuentro delante de nuestras esposas, siento en ese contacto mucha más calidez que en los fríos chocaesoscinco que me dedica el resto.

Es por ello que les pregunto qué aprecian más de alguien de su mismo sexo, si el apretón protocolario o el par de ósculos -teniendo en cuenta, claro, que, como dijo Delibes en Cinco horas con Mario, los españoles no besamos a nuestro próximo, sino al aire que le rodea-.

Absténgase el interesado -ya amigo cibernético- por razones de exigible imparcialidad.

Gracias.

(4) Comments

  1. Blue said...

    Las mujeres siempre nos besamos, ya lo sabes.
    Y cuando saludo a un hombre me gustan los dos besos, pero el apretón de manos también (y que sea apretón de verdad).

    Saludos.

    15 de diciembre de 2010, 17:15
  2. troyana said...

    Opino que tanto los dos besos de rigor como el apretón han de ser de verdad,no como esos besos al aire o el apretón blandengue que no infunde confianza.
    bsos(uno por mejilla,pero de verdad)

    15 de diciembre de 2010, 22:01
  3. alex said...

    Muchos de mis amigos son gays. Les admiro, les quiero... Y, no sé si para mi desgracia, soy hetero de modo inflexible. Seguramente sea una suerte poder ser testigo de lo que los demás tienen y a mí me falta.

    16 de diciembre de 2010, 12:34
  4. Le poinçonneur said...

    *Blue, coincido contigo, aunque matizo: el apretón -de verdad: no hay nada más grimoso que una mano floja- transmite confianza; el beso, cercanía.

    *Curiosamente, Troyana, hay muy poca gente que bese en la mejilla de forma literal. Una antigua compañera de trabajo lo hacía, y uno de los hermanos de mi abuela, también. No te diré que no me violentaba las primeras veces -en el fondo soy un meapilas-, pero luego lo agradecía sinceramente.

    *En esta vida, Herrera, todo, probablemente, depende del número de gintonics :P

    17 de diciembre de 2010, 2:46