Maria

Posted by : Le poinçonneur | 29 nov 2009 | Published in







De entre los comentaristas y lectores habituales de este cuadernillo, uno -A.- es un connaisseur de lo que, con su proverbial elegancia, denomina como industria azul; otro -J.- cultiva refinadas inclinaciones hacia lo asiático; y un tercero -R.- es, directamente, un guarro entrañable.

A los tres, con la mayor de las estimas, les dedico estas fotografías de Maria Ozawa, deliciosa actriz del género gamberro fruto de la sutil mixtura de madre japonesa y padre de origen franco-canadiense. Conocidísima a través de Internet, son legión en todo el mundo los admiradores de la que es, probablemente, la star más insultantemente bella de la historia del X.

Es tal mi debilidad por la Ozawa que me gusta hasta vestida, lo que, teniendo en cuenta su charcutero oficio, y viniendo de un sátiro, es, en este caso, el mayor de los cumplidos.

A todos, feliz semana.

Klaus, el carretillero gore

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Más información, aquí.

VÍDEO: MOTORPASIÓN.

Mis hombres*

Posted by : Le poinçonneur | 28 nov 2009 | Published in

"De todos los hombres que haya en mi vida, ninguno será más que yo".

Aproveché el Día Internacional contra la Violencia de Género para reflexionar acerca de los hombres de mi vida que ni son ni han sido más ni menos que yo, y que me han ayudado a ser y a estar. Como me he hecho vieja con relativa sabiduría, y porque a veces les hablo a ustedes en voz baja, me voy a permitir homenajearles en esta columna.

Al hombre que me enseñó a leer y escribir, meciéndome en sus rodillas. Al hombre que me inoculó su pasión por los libros y por la libertad interior de la lectura. Al hombre que me ayudó a cruzar la línea divisoria entre la ciudad y el gueto. Al hombre que cuando me sabía dolorida me decía: "Vuelve a la redacción, éste es tu hogar". Al hombre que me abrió su mundo para que me pudiera pertrechar con alimentos del alma que me ayudarían a salir a la lucha. Al hombre que me acompañó durante diez años, mientras los dos crecíamos sin hacernos más daño que el de los estiramientos rápidos. Al hombre que me dio trabajo diciéndome que yo valía. Al hombre que me dijo por primera vez: "Tú puedes, tú debes". Al hombre que me acompañó en mis duelos. Al hombre con el que hablo de cine y de la enfermedad y la muerte.

Al hombre que vino a mi casa la noche después de aquella en que fui violada, y me hizo el amor con toda la ternura necesaria para que no repercutiera en mí ese involuntario contacto con uno que era menos que cero. Al hombre que se ríe conmigo y hasta de mí y que me permite mantener la fatuidad controlada y la generosidad en improvisación permanente.

De estos hombres muchos están muertos y otros me sobrevivirán. Pero en este corazón tienen su sitio, y ninguno ha dejado de entibiarme la vida durante un solo día.

Va por ellos. Va por vosotros.

Maruja Torres, El País, 26-11-2009.

*Mis feligreses habituales ya conocen de mi admiración por Maruja Torres -a una frase suya debo, en gran parte, la existencia de este libelo-. Siempre brillante, a veces se excede con textos de una belleza extraordinaria, como el que hoy -una vez más- me atrevo a piratearle. Y es que para mí, el prójimo se divide en dos tipos de sujetos: aquellos con quienes me pasaría una sobremesa de cuatro horas y el resto -todos los demás-. Si me ponen a mi Torres enfrente y un vodka en la mano, yo no me levanto ni con agua hirviendo. Desde aquí lo digo.

FOTO:
CANAL SUR.

La segunda oportunidad (13)

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Curva con agua.

VÍDEO: PACO COSTAS.

Obviedad

Posted by : Le poinçonneur | 27 nov 2009 | Published in

El Roto, El País, hoy.

Oggi sono io

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Mina, Sony Music. Original de Alex Britti.

La dignidad de Catalunya*

Posted by : Le poinçonneur | 26 nov 2009 | Published in

Después de casi tres años de lenta deliberación y de continuos escarceos tácticos que han dañado su cohesión y han erosionado su prestigio, el Tribunal Constitucional puede estar a punto de emitir sentencia sobre el Estatut de Catalunya, promulgado el 20 de julio del 2006 por el jefe del Estado, rey Juan Carlos, con el siguiente encabezamiento: "Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado, los ciudadanos de Catalunya han ratificado en referéndum y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica". Será la primera vez desde la restauración democrática de 1977 que el Alto Tribunal se pronuncia sobre una ley fundamental refrendada por los electores.

La expectación es alta. La expectación es alta y la inquietud no es escasa ante la evidencia de que el Tribunal Constitucional ha sido empujado por los acontecimientos a actuar como una cuarta cámara, confrontada con el Parlament de Catalunya, las Cortes Generales y la voluntad ciudadana libremente expresada en las urnas. Repetimos, se trata de una situación inédita en democracia. Hay, sin embargo, más motivos de preocupación. De los doce magistrados que componen el tribunal, sólo diez podrán emitir sentencia, ya que uno de ellos (Pablo Pérez Tremps) se halla recusado tras una espesa maniobra claramente orientada a modificar los equilibrios del debate, y otro (Roberto García-Calvo) ha fallecido.

De los diez jueces con derecho a voto, cuatro siguen en el cargo después del vencimiento de su mandato, como consecuencia del sórdido desacuerdo entre el Gobierno y la oposición sobre la renovación de un organismo definido recientemente por José Luis Rodríguez Zapatero como el "corazón de la democracia". Un corazón con las válvulas obturadas, ya que sólo la mitad de sus integrantes se hallan hoy libres de percance o de prórroga. Esta es la corte de casación que está a punto de decidir sobre el Estatut de Catalunya. Por respeto al tribunal –un respeto sin duda superior al que en diversas ocasiones este se ha mostrado a sí mismo– no haremos mayor alusión a las causas del retraso en la sentencia.

La definición de Catalunya como nación en el preámbulo del Estatut, con la consiguiente emanación de "símbolos nacionales" (¿acaso no reconoce la Constitución, en su artículo 2, una España integrada por regiones y nacionalidades?); el derecho y el deber de conocer la lengua catalana; la articulación del Poder Judicial en Catalunya, y las relaciones entre el Estado y la Generalitat son, entre otros, los puntos de fricción más evidentes del debate, a tenor de las versiones del mismo, toda vez que una parte significativa del tribunal parece estar optando por posiciones irreductibles. Hay quien vuelve a soñar con cirugías de hierro que cercenen de raíz la complejidad española. Esta podría ser, lamentablemente, la piedra de toque de la sentencia.

No nos confundamos, el dilema real es avance o retroceso; aceptación de la madurez democrática de una España plural, o el bloqueo de esta. No sólo están en juego este o aquel artículo, está en juego la propia dinámica constitucional: el espíritu de 1977, que hizo posible la pacífica transición. Hay motivos serios para la preocupación, ya que podría estar madurando una maniobra para transformar la sentencia sobre el Estatut en un verdadero cerrojazo institucional. Un enroque contrario a la virtud máxima de la Constitución, que no es otra que su carácter abierto e integrador.

El Tribunal Constitucional, por consiguiente, no va a decidir únicamente sobre el pleito interpuesto por el Partido Popular contra una ley orgánica del Estado (un PP que ahora se reaproxima a la sociedad catalana con discursos constructivos y actitudes zalameras). El Alto Tribunal va a decidir sobre la dimensión real del marco de convivencia español, es decir, sobre el más importante legado que los ciudadanos que vivieron y protagonizaron el cambio de régimen a finales de los años setenta transmitirán a las jóvenes generaciones, educadas en libertad, plenamente insertas en la compleja supranacionalidad europea y confrontadas a los retos de una globalización que relativiza las costuras más rígidas del viejo Estado nación. Están en juego los pactos profundos que han hecho posible los treinta años más virtuosos de la historia de España. Y llegados a este punto es imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: Pacta sunt servanda. Lo pactado obliga.

Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación. Hay un creciente hartazgo por tener que soportar la mirada airada de quienes siguen percibiendo la identidad catalana (instituciones, estructura económica, idioma y tradición cultural) como el defecto de fabricación que impide a España alcanzar una soñada e imposible uniformidad. Los catalanes pagan sus impuestos (sin privilegio foral); contribuyen con su esfuerzo a la transferencia de rentas a la España más pobre; afrontan la internacionalización económica sin los cuantiosos beneficios de la capitalidad del Estado; hablan una lengua con mayor fuelle demográfico que el de varios idiomas oficiales en la Unión Europea, una lengua que en vez de ser amada, resulta sometida tantas veces a obsesivo escrutinio por parte del españolismo oficial, y acatan las leyes, por supuesto, sin renunciar a su pacífica y probada capacidad de aguante cívico. Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa.

Estamos en vísperas de una resolución muy importante. Esperamos que el Tribunal Constitucional decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto que tiene entre manos –que no es otro que la demanda de mejora del autogobierno de un viejo pueblo europeo–, recordando que no existe la justicia absoluta sino sólo la justicia del caso concreto, razón por la que la virtud jurídica por excelencia es la prudencia. Volvemos a recordarlo: el Estatut es fruto de un doble pacto político sometido a referéndum. Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual.

Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable.

*Por razones elementales de conciencia cívica, no puedo menos que unirme a la sensatez que desprende el editorial conjunto publicado hoy por doce diarios catalanes con motivo del próximo pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el Estatut d'Autonomia de Catalunya. Es mucho lo está en juego, tanto aquí como en Madrid. El texto, arriba reproducido, ha sido auspiciado por los siguientes rotativos: La Vanguardia, El Periódico de Catalunya, Avui, El Punt, Segre, Diari de Tarragona, La Mañana, Diari de Girona, Regió 7, El Nou 9, Diari de Sabadell y Diari de Terrassa.

La virtud del ingenuo

Posted by : Le poinçonneur | 25 nov 2009 | Published in

Los más imprudentes -por no llamarlos directamente estúpidos- defienden que la ingenuidad es un defecto de ignorantes, cuando, en realidad, los lerdos son ellos mismos, prisioneros de su estrechez. La ingenuidad, a qué decirlo, es, a veces, virtud nobilísima.

Ingenuidad, al cabo, es lo que desprenden las palabras de Antonio Muñoz Molina en las diferentes entrevistas que está concediendo a propósito de la presentación de La noche de los tiempos, su última novela. La obra, ambientada en la Guerra Civil, ofrece una visión novedosa en la que, casi por primera vez, alguien que se confiesa de izquierdas critica los desmanes que su -mi- teórico bando cometió durante la contienda. Polemista, se atreve, además, a poner en solfa a personajes como Rafael Alberti, icono comunista incólume hasta la fecha que asistía a fiestas de disfraces mientras Miguel Hernández chupaba trinchera en Jaén.

Hasta ahora, como bien señala el multipremiado Muñoz, de la realidad de la Guerra sabemos, a la vez, poco y mucho. Poco, sin nos atenemos a las crónicas de muchos historiadores -que de tales tienen apenas nada-; mucho, quienes hemos tenido abuelos -e incluso padres, como es mi caso- que vivieron la tragedia en primera persona. Por encima de tesis sobre motivos y conspiraciones, la verdad estriba en el día a día, no ya de quienes estuvieron en primera fila, sino, también, de los que padecieron en la retaguardia.

De cómo mi abuelo -combatiente republicano- no volvió a mentar jamás sus experiencias en el campo de batalla, del que, a diferencia de tantos, tuvo la suerte de regresar. De cómo mi abuela -su mujer- tuvo que esconder en un baúl las cuatro imágenes de santos que tenía para evitar que las quemaran en la plaza del pueblo los milicianos del bando de su marido.

De cómo uno de mis tíos, reclutado con la Quinta del Biberón, mataba soldados nacionales en el frente pocos días después de cumplir los dieciocho años.

La loable ingenuidad de Muñoz Molina reside en pretender que este país cainita se ponga de acuerdo para establecer una verdad histórica que cierre las heridas de más de setenta años de rencor. Un pacto entre historiadores, se atreve a pedir el escritor. Difícil ilusión donde la palabra se usa más como arma que como fundamento.

El candoroso autor de Úbeda, como puede verse, aún no ha comprendido qué es España, a pesar de sus años de investigación histórica. Afortunado él, y afortunados nosotros, ya que gracias a su bisoñez -y a la de algunos otros- podemos escuchar propuestas que nos permitan, al menos, soñar con un futuro mejor.

Campagne

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FOTO: CITROËN.

No apto para cardíacos

Posted by : Le poinçonneur | 24 nov 2009 | Published in





El canalla de Terry Richardson acaba de presentar la que, sin duda, es ya, por derecho, la mayor obra de arte del momento: el calendario Pirelli 2010, ya bosquejado con anterioridad en este panfleto.

Una muestra más de por qué a veces amago con echarme de cabeza al creacionismo: a ver quién es el guapo que se atreve a decirme que esas cariátides vienen del mono.

*La última imagen es de cosecha propia. Hacer clic en caso de necesidad -más que probable-. Gracias, cómo no, a
Javier por la pista.

FOTOS: PIRELLI/TERRY RICHARDSON/MOTORPASIÓN.

Sufre mamón*

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*Este breve vídeo resume los iconos de la Generación X: a los 10 idolatrábamos a David, y a los 20, a Chiquito. Nostálgico ante lo que fui, levanto mi copa por todos mis compañeros, y por mí, cómo no, el primero.

VÍDEO: HOMBRESG.TV

No, y mil veces no

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Forges, El País, hoy.

Cremant núvols

Posted by : Le poinçonneur | 22 nov 2009 | Published in

Cremant núvols passa el sol
vertical i el món s'atura.
Demanant pietat al foc
s'amaguen les criatures

a l'ombra de qualsevol
ombra que Déu els procura.
Cremant núvols passa el sol.

El dia cau de genolls
pidolant la migdiada.
A les parpelles amb son
els rellisca un fil de baba

i tot dol i res no vol
i tot pesa i res no passa.
Cremant núvols passa el sol,
cremant núvols el sol passa.

L'ànima abandona el cos
tèrbola i embriagada.
Fantasia d'una mort
d'eternitat limitada.

No treu banyes el cargol
ni s'enfila a la muntanya.
Cremant núvols passa el sol.

Vigila en travessar el bosc
que als matolls, orfes de pluja,
podria calar-s'hi foc
si els freguéssis amb les cuixes.

A l'ombra del teus llençols
t'espero, no triguis massa.
Cremant núvols passa el sol,
cremant núvols el sol passa.

Patrona dels inactius,
Santa Mandra del migdia,
protegiu l'amor furtiu
-si així ho vol Déu, així sia-,

especialment al juliol
quan, reclamant companyia,
cremant núvols passa el sol.

Cremant núvols passa el sol,
i tu i jo cardant a l'hora
que en d'altres contrades plou
i una altra part del món plora.

Uns de festa, altres de dol.
Uns lluiten, d'altres s'abracen.
Cremant núvols passa el sol,
cremant núvols el sol passa.

Joan Manuel Serrat, . Sony Music, 2006.

Brújulas

Posted by : Le poinçonneur | | Published in

Enormemente interesantes resultan las impresiones que el escritor Javier Marías revela en la edición de hoy de El País. Se define Marías como escritor de brújula, y no, como la mayoría, de mapas. Precisa que hay escritores que necesitan saberlo todo de sus historias y de sus personajes antes de ponerse a escribir, en cierto modo se limitan a desarrollar algo que ya estaba cerrado.

Yo, sin embargo -continúa Marías-, sólo quiero una brújula que me indique el norte. Y no es que no sepa a dónde quiero ir, es que no me gusta trabajar con un mapa y tener la sensación desagradable de que sólo me limito a redactar. A mí me gusta sentir cierta incertidumbre porque si supiera de cabo a rabo lo que va a pasar me aburriría mucho. Sabias palabras. En el mismo sentido, el gran Vilallonga señalaba que jamás empezaba a escribir un artículo si sabía de antemano cómo iba a acabar, al considerar entonces la tarea carente del más mínimo interés.

En mi absoluta insignificancia, no puedo menos que compartir la doctrina de ambos popes. Cuando doy comienzo a una reseña en este cuadernillo, me gusta dejarme llevar por una vaga idea inicial, sin que la planificación alcance a poco más allá de la siguiente frase. Lo atractivo, lo estimulante, consiste en dejarse llevar por los dedos que, en el teclado, martillean por sí solos, acaso porque son ellos, y no yo, quienes contienen las ideas adecuadas, las que merecen componer una línea.

Como bien dice Marías, no hay nada de atrayente en limitarse a verter por escrito la integridad de lo que ya se tenía en mente. Ello, personalmente, me llevaría a la sensación de vomitona que me embargaba cuando, en mi época universitaria, durante un examen, y por miedo a dejarme algo vital en el tintero, arrojaba en el papel, a contrarreloj y compulsivamente, el torpe conocimiento que albergaba en mi castigado interior.

Le disciple du Gainsbarre, 03-10-2008.

El griterío

Posted by : Le poinçonneur | 21 nov 2009 | Published in

Los amigos sensatos, a los que como yo asusta el griterío, me suelen alabar el gusto por vivir parte del año fuera de España, alejada de esa tendencia tan nuestra a convertir en exabrupto cualquier debate. Por suerte y por desgracia, la lejanía ya no es lo que era. Uno ya no se marcha a la manera machadiana, desnudo de equipaje, sino que se lleva a cuestas todo el griterío, metido en el ordenador diabólico. Y que conste que yo me llevo muy bien con el aparatillo: me permite trasladar mi profesión bajo el brazo y me ha creado vínculos de amistad con personas a las que de otra manera no hubiera conocido. Soy asidua visitante de blogs literarios, humorísticos, políticos, y comparto bromas con un círculo de ciberamigos a los que tengo en un altar.

Vivir fuera de España me ha permitido comprobar que la realidad a través del ordenador llega tremendamente distorsionada, porque lo que más rápido viaja es, sin duda, el griterío. En concreto, el griterío español, tan casposo y agresivo, ha encontrado en el ciberespacio su elemento. El griterío se manifiesta en revistas digitales, pero también en forma de libelo cibernético o de anónimo plagado de insultos. A veces, los insultos se rubrican con el sello de una formación política, lo cual dice mucho de cómo despachan algunos sus diferencias ideológicas. Son cosas muy antiguas, sólo que ahora viajan mucho más deprisa. Palabras como cerda, puta, fascista, progre abortista, pija socialista y qué sé yo, dan idea de la violencia interior que palpita en la mente de algunas personas.

La violencia verbal siempre hiela el corazón de los pacíficos, te hace presentir hasta dónde podrían llegar algunos seres humanos si pudieran. Por eso, hace falta volver, observar tu país no desde la pantalla del ordenador, sino a pie, donde compruebas que hoy, como en los treinta, la gente lo que quiere es vivir en paz.

Elvira Lindo, El País, 18-11-2009.